La Policía Científica inspecciona el hinchable que causó la muerte de una menor en Valencia. / efe

El hinchable donde murió una menor estaba atado a un árbol y una farola

La Policía Científica ha revisado ya dos veces los sistemas de lastre y sujeción para determinar si la atracción de feria de Valencia cumplía los requisitos que establece la Asociación Española de Normalización

JAVIER MARTÍNEZ Valencia TONI BLASCO

El hinchable que levantó una fuerte ráfaga de viento el pasado 4 de enero y que causó la muerte de una niña de ocho años en Mislata (Valencia) estaba sujeto con trinchas anudadas a un árbol, una farola y un banco, entre otros elementos de anclaje, según se desprende de los testimonios y las primeras investigaciones. La Policía Científica ha revisado ya dos veces los sistemas de lastre y sujeción para determinar si la atracción de feria cumplía los requisitos que establece la Asociación Española de Normalización.

El padre de uno de los menores que resultó herido en el accidente vio cómo volaban varias de las trinchas, al mismo tiempo que la gruesa lona se elevaba en el aire a causa de una fuerte racha de viento. El testimonio de este vecino de Mislata figura en las diligencias que realizaron los primeros agentes de la Policía Local y Policía Nacional que acudieron a auxiliar a las víctimas.

Los trágicos hechos sucedieron pocos minutos después de las 20:00 horas del martes. Fueron momentos de gran tensión, nerviosismo y tristeza en los que se temía por las vidas de las dos niñas de cuatro y ocho años, las dos menores que sufrieron graves traumatismos tras salir despedidas y caer el suelo. Otros siete pequeños quedaron atrapados temporalmente bajo el hinchable.

Una veintena de personas auxiliaron de forma inmediata a los niños heridos. Feriantes, padres y cuatro policías locales de Mislata, entre otros, aunaron esfuerzos para levantar la pesada lona y sacar a los pequeños.

Mientras esperaban la llegada de las ambulancias, un inspector de la Policía Portuaria de Valencia, que estaba en la feria con sus dos hijos pequeños, y los policías locales colocaron a dos niñas en la posición lateral que recomiendan los médicos. El inspector portuario incluso taponó con una bufanda la herida sangrante de otra pequeña de cuatro años en un intento desesperado de parar la hemorragia que tenía.