Hallan 2.600 kilos de cocaína y arsenal de guerra en una operación antidroga en Asturias

En la intervención se incautaron fusiles de asalto y lanzacohetes entre otras armas

E.C.

Manuel García Morales, alias ' Matador', conocido narco gallego y objetivo de las autoridades españolas y colombianas desde hace más de diez años, dirigía desde Siero una de las más importantes redes de distribución de cocaína en España. La Policía Nacional lo considera cabecilla de la trama criminal desarticulada el pasado mes de noviembre en el marco de la 'operación Porte', en la que han sido arrestadas 19 personas, tres de ellas en Asturias, al igual que el 'patrón', quien organizaba toda la operación desde una nave de Naón, en Siero.

Durante la detención de 'Matador', la Policía ha hallado en dicha nave indiustrial sierense un arsenal de guerra con fusiles de asalto y lanzacohetes, además de 600 kilos de cocaína. Otros 2.000 kilos de la droga fue interceptada en aguas internacionales del Caribe cuando era transportada en barco desde Sudamérica para su distribución en territorio español.

Se trata de una operación que ha contado con la colaboración de la DIRAN de la Policía Nacional de Colombia y la agencia estadounidense HSI -Homeland Security Investigations-.

Los investigadores constataron que los integrantes de la organización se habían desplazado hasta Madrid para reunirse con un conocido narcotraficante gallego, Manuel G.M. alias 'Matador', al que la Policía le sitúa como responsable de la distribución de la droga en nuestro país. Tras este encuentro los investigados planifican el envío de dos toneladas de cocaína para finales de julio de 2022.

Tras frustar el envío de la droga por mar, los investigadores se centraron en la nave industrial en Siero, donde se encontraban ocultos otros 600 kilogramos de cocaína. Hasta este lugar se había desplazado 'Matador' en compañía de su pareja, con el objetivo de eludir la atención policial simulando un viaje familiar. El narcotraficante gallego ya fue arrestado en 2010 por su relación con clanes colombianos.

Junto a ellos también se desplazó otro individuo mexicano como fedatario de la organización que, por un lado se encargaba de atestiguar que todo se realizaba según lo pactado y, por otro, realizaba labores de avanzadilla con el vehículo advirtiendo de la posible presencia policial durante el camino.

Estas tres personas fueron arrestadas junto al resto de integrantes de la red, encargados de la logística para la introducción de la cocaína en España.

Asimismo en la nave industrial también fue localizado un arsenal de armas de guerra compuesto por fusiles de asalto, granadas de mano, explosivos, lanzacohetes, silenciadores, armas cortas y cartuchería de multitud de calibres, entre otros objetos. Otro lote de armas fue intervenido en el domicilio de Galicia del narcotraficante español.

Las armas fueron remitidas a los laboratorios de Policía Científica para proceder a su análisis pericial mientras que el lanzacohetes, el explosivo plástico, la granada y el detonador fueron analizados por los especialistas de TEDAX-NRBQ.

Tras una inspección inicial del lanzacohetes, los agentes consideraron que, debido a su inestabilidad, era necesario proceder a su inutilización y destrucción controlada, trasladando el lanzacohetes a un bunker seguro donde se realizó su explosión controlada.