C7

La Guardia Civil esclarece una estafa en Lanzarote mediante la técnica de 'pishing'

El ciberdelincuente envía un enlace a la víctima haciéndose pasar por su entidad bancaria. El total detraído del patrimonio de la víctima fue de 46.342 euros

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El 'Equipo @ Lanzarote' de la Guardia Civil, en el marco de la investigación llevada a cabo por un presunto delito de estafa el pasado 31 de enero a ocho personas de diferentes nacionalidades, ha esclarecido una estafa de 46.342 euros a una ciudadana de Lanzarote mediante la técnica de pishing.

La Guardia Civil tuvo conocimiento de los hechos a raíz de la denuncia presentada en el Puesto Principal de Tías, en la que la víctima comunica que habían conseguido sus credenciales bancarios para acceder a su banca online, para posteriormente realizar sin conocimiento de la víctima diversas transferencias a cuentas situadas en el territorio nacional y al extranjero de importantes cantidades de dinero, además de sacar dos créditos personales por valor de 10.000 euros, siendo el total detraído del patrimonio de la víctima un importe de 46.342 euros.

Por ello, los componentes del Equipo @ de Lanzarote, dentro de las labores encomendadas en la lucha contra las estafas en internet, realizaron las pesquisas policiales oportunas en la que pudieron identificar a los autores del hecho. Entre las gestiones practicadas, se procedió a realizar un s eguimiento del capital detraído que tuvo como destino final las cuentas bancarias de las personas identificadas, siendo este tipo de hechos, una de las estafas más comunes realizadas por los ciberdelincuentes.

Las 8 personas de diferentes nacionalidades son identificadas como presuntos autores del delito, trasladándose así a la correspondiente autoridad judicial.

Mondus operandi

En este tipo de ataques, los ciberdelincuentes realizan envíos de SMS y/o correos electrónicos a sus víctimas haciéndose pasar por su entidad bancaria, con la excusa de alguna gestión o problema a solucionar, consiguiendo que la víctima abra la dirección URL del link que le proporcionan, accediendo a una web que simula ser la de su entidad bancaria, momento en el cual la víctima pone sus credenciales para acceder a la misma y el ciberdelincuente se apodera de las mismas.