Fuego en una casa del siglo XVIII

23/05/2019

Susto por un incendio en el número 11 de la calle Malteses provocado al arder un motor en la azotea del edificio que está en obras. Los operarios apagaron las llamas con extintores

Sobre las 10.40 horas de ayer la alarma saltaba entre los residentes en el barrio de Triana, en Las Palmas de Gran Canaria, ante la intensa humareda procedente del edificio, del siglo XVIII, ubicado en el número once de la calle Malteses, que en cuestión de segundos invadió toda la zona. Rápidamente dieron avisaron a los servicios de emergencias, presentándose en el lugar varias dotaciones de Bomberos de Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) de Las Palmas de Gran Canaria y de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria junto al comisario principal de la Policía Local, Carlos Saavedra Brichis.

Al llegar los efectivos, los operarios que trabajaban en el interior de la casona ya habían sofocado las llamas con varios extintores, según confirmaron ayer fuentes policiales. Al no ser necesaria su intervención, los bomberos abandonaron el lugar, mientras la Policía Local instruía el correspondiente atestado. Al parecer, el incendio se declaró en la azotea del edificio, realizado en su mayor parte de madera, al estar tapado un grupo electrógeno. En los primeros momentos del incendio, las llamas afectaron a varios bidones ubicados en la azotea y llegaron a amenazar con afectar a un edificio colindante. Por suerte, todo quedó en un susto.

El inmueble, que llevaba cerrado desde hace ocho años, está siendo objeto de unas reformas desde finales del pasado mes de octubre, según denunció ayer Pepa Sánchez, la presidenta de la Asociación de Vecinos San Telmo-Triana. «Están haciendo unas obras, sin contar con licencia, permisos y sin tener un cartel informando al respecto. Hemos denunciado la situación en dos ocasiones al Ayuntamiento sin que se hayan tomado medidas. Esto se veía venir», denuncia Sánchez.

Temen que si se vuelve a repetir, las llamas arrasen con el edificio, realizado en gran parte de madera, y que pueda afectar a las viviendas colindantes. «Es un peligro si no se toman medidas», asevera.

Sentencia

Según los vecinos, el inmueble, que es de carácter protegido al ser uno de los pocos del siglo XVIII que se mantienene en pie y en buen estado en la capital grancanaria, está siendo objeto de una reforma para albergar un restaurante. «Han colocado una chimenea de varios metros de altura y todos saben que están haciendo una obra para poner un restaurante», añade. Un negocio que Sánchez denuncia que no puede albergar según una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) de diciembre de 2010 que anuló la licencia otorgada a una empresa de restauración en 2006.

«La sentencia establece que no puede albergar este tipo de actividades. Pese a las denuncias, no han hecho nada al respecto. El Ayuntamiento ni respondió», subraya.

Sánchez asegura que se mantendrán vigilantes para que se cumpla con lo dictado por la justicia y para que no se repita el susto vivido en la mañana de ayer al ver como se iniciaba un incendio en el emblemático inmueble. «Es un tema muy serio, porque puede terminar ocurriendo una desgracia, ya lo hemos advertido. Hoy (ayer para el lector) ha habido suerte y el fuego no ha ido a más. Deben tomar medidas», sentencia.