El arma la encontraron en otro contenedor cercano

Lionel Carrillo, de 34 años, falleció tiroteado en la tarde de este martes en la calle Córdoba del polígono de la Vega de San José en la capital grancanaria. La víctima, que tenía permiso de tercer grado y debía volver a prisión el próximo jueves, recibió cuatro balas. Otro proyectil impactó en la guagua municipal de la línea 12, sin heridos.

ALBERTO ARTILES CASTELLANO | IBÓN S. ROSALES

Pasadas las 18.00 horas de este martes Lionel Carrillo, que disfrutaba de unos días de libertad antes de volver a prisión este jueves según los vecinos de la Vega de San José, fue tiroteado en la calle Córdoba, recibiendo cuatro impactos de bala.

Según los primeros testigos, la víctima recibió un primer disparo en la pierna y al caer al suelo fue acribillado con tres disparos más en la cabeza por el asesino, que vestía una camisa azul, y que lo asaltó tras bajarse de un coche de color blanco que salió a gran velocidad del lugar de los hechos.

El arma, encontrada en otro contenedor por la Policía Local

Poco después, el vehículo, en el que iban dos acompañantes más, paró en un contenedor en la avenida transversal, en calle Palma de Mallorca, para dejar lo que puede ser el arma del crimen. Agentes de la Policía Local de Las Palmas encontraron la pistola con la que se cometió el crimen poco después tras realizar una batida perimetral en las calles adyacentes.

La zona quedó debidamente acordonada por las fuerzas de seguridad, policía nacional y local, ante la curiosidad de muchos vecinos y transeúntes, que escucharon los disparos y vieron el cadáver cubierto en sangre en el suelo.

Al cierre de esta edición la policía no había podido dar caza al presunto asesino, aunque según fuentes consultadas estaba perfectamente identificado y localizado y confían en detenerlo en las próximas horas. Este podría responder al nombre de Francisco Iván Trujillo y, según los primeros indicios, el tiroteo vino precedido de una disputa.

Según los vecinos, Lionel y su asesino habían discutido previamente por la exnovia del primero, ahora relacionada con el agresor, y tras este ir a su casa por el arma del crimen, ajustó cuentas con Carrillo. Otra línea de la investigación apunta a que pudo ser un ajuste de cuentas por dinero y drogas. «Lionel era muy conocido en el barrio. Disfrutaba de unos días libres tras salir de prisión. Entraba y salía constantemente. Es más, tenía que volver este jueves», afirmó uno de los conocidos de la Vega de San José. «¿Por qué estaba en prisión? Pues por lo de siempre, por drogas y dinero», aseveró otro de los vecinos apostados a pocos metros del cadáver, que yacía junto a uno de los contenedores de la basura de la calle Córdoba.

Según un testigo que conocía tanto a la víctima como a su verdugo, ambos habían tenido varias disputas antes de que se consumase el tiroteo y la novia de este último había sido supuestamente novia de Lionel. «Al parecer antes de los disparos mantuvieron una fuerte discusión y Lionel lo amenazó con pegarle. Este se fue a su casa y cogió la pistola y le metió unos tiros en la cabeza. Estaban picados hace tiempo».

Como petardos

Según los testigos, una hilera de disparos rompió la tranquilidad en la transitada calle Córdoba. Los vecinos, que no tardaron en asomarse a la ventana, creyeron en un primer momento que se trataba de unos niños jugando con unos petardos. «Se escucharon varios disparos muy seguidos, creía que eran voladores, pero me extrañó porque no estamos en fiestas. Me asomé a la ventana y vi el cuerpo tirado en el suelo», describe una de las testigos.

Lleno de sangre

«Impresionaba bastante, tuvo que morir instantáneamente porque tenía la cabeza cubierta de sangre y no se movía», apostilla otro vecino, que conocía a Lionel del barrio. «Era muy conocido en la zona. Entraba y salía de la cárcel por tema de drogas y otros chanchullos. Tenía una niña pequeña, pero no estaba casado, no estaba con la madre de su hija. Estamos todos muy asustados, cerca de ahí hay un parque y los niños juegan donde le dispararon», aseveran.

Coche a la fuga y un contenedor

Otro de los testigos vio como después de escuchar los disparos un turismo de color blanco salió a toda velocidad del lugar de los hechos. «Fue todo muy rápido. Tras el tiroteo un coche con varias personas dentro salió a gran velocidad, aunque paró un poco más arriba y uno de ellos tiró algo dentro de un contenedor. Todo fue muy rápido, aún estamos consternados. Todo el mundo conocía a Lionel en el barrio», manifiesta el vecino.