Fotograma de la película documental 'Chemsex' que explora las largas sesiones de sexo grupal bajo los efectos de drogas. / C7

Yrichen emprende un estudio para calibrar el impacto del 'chemsex'

Según la encuesta europea EMIS, el 7,3% de los hombres que tienen sexo con hombres de Canarias tomó drogas para prolongar el sexo

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

La Fundación Yrichen ha encargado un estudio para averiguar el impacto en Gran Canaria de la práctica del ' chemsex', el uso intencionado de drogas para tener relaciones sexuales por un largo periodo de tiempo que puede durar varias horas o días.

Esta práctica, minoritaria en los hombres que practican sexo con hombres, está creciendo y generando un consumo problemático de sustancias, al tiempo que aumenta el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual y afectar a la salud mental.

El estudio más reciente sobre la prevalencia del chemsex en España, Homosalud 2021, revela que el 9,4% de los hombres que practican sexo con hombres han tomado parte en estas fiestas sexuales.

En el caso de Canarias, el único dato al respecto lo contiene el informe de la encuesta europea EMIS 2017, que cifraba en un 7,3% las personas de este colectivo que había practicado 'chemsex' en las cuatro semanas previas al sondeo. De hecho, el informe situaba al archipiélago como la cuarta comunidad española con mayor prevalencia de esta práctica, después de Baleares (donde el 12,4% de los hombres que mantienen sexo con hombres usa drogas estimulantes para prolongar el sexo horas o días), Cataluña (10,6%) y Madrid (8,8%), según consta en el documento técnico sobre el abordaje del fenómeno del chemsex, divulgado en 2020 por el Ministerio de Sanidad.

«La realización de este diagnóstico no busca para nada estigmatizar al colectivo homosexual. Entre heterosexuales también se usan drogas con fines sexuales, como en el caso de la sumisión química», puntualiza el director de Yrichen, Juan José Pérez, que resalta que el fin de este estudio es conocer la magnitud del fenómeno para alertar al colectivo de sus riesgos y prevenir sus daños. «Queremos contar con un documento que sintetice la bibliografía existente y arroje luz sobre como abordar su tratamiento preventivo, sin estigmatizar ni ocultarlo». señala Perez.

El 'chemsex', dice, es un fenómeno nuevo y complejo, y es difícil atender a quienes acuden al la fundación en busca de ayuda. «Tenemos que aprender cómo funciona para atenderlos de la mejor manera posible y prevenirlo», reconoce. No obstante, son los centros de salud y las urgencias hospitalarias de la capital y el sur de Gran Canaria donde más se detecta esta problemática.

Estas sesiones de sexo conllevan dos riesgos importantes; la posibilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual y los riesgos generados por sustancias psicoativas duras, que, en algunos casos, se administran por vía intravenosa.

Junto a la cocaína, el popper, la viagra y el alcohol, en estas fiestas toman parte otras drogas como la mefedrona, metanfetamina y GHB/GBL, con un alto potencial adictivo. «Son sustancias menos conocidas a las habituales, peligrosas para el organismo por la posibilidad de sufrir una intoxicación», indica Pérez sobre sustancias depresoras del sistema central que causan desvanecimientos. «La gente no sabe cómo atender a estas personas. En un entorno sin luces y con gente practicando sexo, las posibilidades de recibir ayuda son muy limitadas», afirma.

En todo caso, solo una mínima parte de quienes usan esta vía para buscar placer tiene problemas. «Hay personas que tienen un consumo controlado, con una o dos sesiones al mes y no tienen más problemas. En el otro extremo están quienes sufren trastornos psicóticos y terminan perdiendo el trabajo, las amistades, con una adicción y dependencia absolutas, sin poder mantener relaciones sexuales sin drogas», explica Pep Coll, director médico de BCN Checkpoint, que entiende que el colectivo homosexual debe conocer bien los riesgos para prevenir los daños.

Yrichen atendió en 2021 a diez personas con problemas vinculados por el 'chemsex', explica Alejandro Rivero, psicólogo de la Unidad de Atención a Adicciones de Maspalomas, centro neurálgico, junto con la capital, de este tipo de fiestas. «Nosotros no somos la puerta de acceso para estas personas», afirma el psicólogo que reconoce que organizaciones como Apoyo Positivo, Checkpoint o Stopsida están más preparadas para atender estas realidades. «Nos gustaría crear redes con las asociaciones comunitarias que van siempre por delante», dice.