Un caso dramático, con lesiones «jamás vistas» por los forenses

Durante las tres sesiones que se han celebrado hasta el momento ante el tribunal del jurado, han sido muchos los testimonios que conmocionaron a los presentes en la sala.

Todo comenzó con los relatos de los propios acusados, que dieron todos los detalles acerca de lo sucedido en una vivienda del barrio de Triana el 8 de mayo de 2016. Na Li reconoció que había dado una paliza «durante más de 40 minutos» al menor de nueve años y justificó sus actos diciendo que «el niño me decía que odiaba a mí y a su hermano y yo no podía controlarme. En ese momento fui egoísta ya que solo pensaba en mi hijo. Era la primera vez en mi vida que estaba tan enfadada y, aunque nunca pensé en que el niño iba a morir, le golpeé por todo el cuerpo sin poder controlar ni mi cabeza ni mi mano», contó a los asistentes en la sala.

Mientras, su pareja sentimental y padre biológico de la víctima negó en todo momento tener conocimiento de que su mujer le diera palizas de forma sistemática, que le produjeron marcas de quemaduras antiguas de cigarrillos en ambas piernas, fracturas de costillas, en la tibia izquierda y en las masas laterales de S1 y S2: «No sospechaba que ella le pegaba y tampoco sabía que había faltado 62 días a clases. Yo cuando llegaba a casa no veía nada raro. Estaba todo el día trabajando y me ocupaba de llevar el dinero a la casa mientras que los deberes de mi mujer eran los de cuidar a la familia», declaró ante el tribunal del jurado el primer día.

Cuando le tocó el turno a los forenses, sus testimonios fueron desgarradores. El equipo de profesionales del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas, expertos en la materia, llegaron a confesar que «nadie de nosotros había visto nunca en el cuerpo de una víctima unas lesiones tan brutales y que revelan el ánimo de la agresora de hacer daño al niño. El menor recibió unos golpes que fueron monstruosos», detallaron.

También fueron elocuentes los testimonios de los policías que llegaron primero a la escena del crimen y que narraron como la mujer «estaba alterada en la casa con el cuerpo de niño en la cama», mientras que sobre el padre, narraron que, al llegar a la casa, vio a su hijo muerto y pidió poder hacerse un sandwich de mortadela «porque tenía hambre».

  • 1

    ¿Está de acuerdo en que se rastree su teléfono móvil para estudiar los movimientos de población?

    Sí.
    No.
    Ns / Nc.
    Votar Ver Resultados