Imagen de archivo de una depuradora. / C7

La ULPGC detecta restos de fármacos contra el cáncer en las aguas residuales

La investigación, en la que colabora la Universidad de Florida, alerta sobre las posibles consecuencias de estos contaminantes para la flora y la fauna

L.R.G. Las Palmas de gran Canaria.

Todos los fármacos son contaminantes, pero especialmente los que se utilizan en los tratamientos contra el cáncer porque «se hacen para destruir células». Por eso, en grandes concentraciones en aguas residuales, podrían ser potencialmente peligrosos para el medio ambiente. Así lo explica el científico Sergio Santana, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), uno de los investigadores que, en colaboración con la Florida International University, han investigado la presencia de antraciclinas cuyos resultados acaban de publicar en un artículo en la revista Separations.

«Si las depuradoras no están preparadas, todos los restos de fármacos de las aguas residuales acaban en el mar», señala Santana. Pero los medicamentos contra el cáncer son especialmente agresivos. Si a ello se añade que la población envejece a un ritmo alto y que cada vez se detectarán más tumores malignos parece claro que tener investigaciones sobre las consecuencias para el medio ambiente resulta de utilidad para tomar decisiones, añade el científico.

La investigación, además, se llevó a cabo mediante una innovadora técnica de microextracción, basada en la modificación química de tejidos, que resulta menos perjudicial para el medio ambiente, al consumir menos disolventes orgánicos y precisar menores cantidades de muestra. Precisamente la creación de estos tejidos es la parte de la que se encargado el equipo de Florida.

Santana explica que se optó por analizar esta familia de antibióticos porque sabían que no se utilizaban en infecciones de forma generalizada sino contra el cáncer. Y, además, lograron no solo realizar un procedimiento rápido, barato y sencillo para la extracción de los compuestos en aguas residuales sino que fueron identificados por su propiedad fluorescente a través de un procedimiento llamado cromatografía líquida de ultra alta resolución con detección por fluorescencia.

La novedad de esta investigación, además, es que «se ha conseguido detectar concentraciones más bajas» con estas nuevas técnicas y procedimientos.

La potencial peligrosidad de estos residuos en las aguas residuales aún es «teórica», aclara el investigador, pero da pautas para el monitoreo y el estudio de las posibles repercusiones en el flora y fauna. «La destrucción de contaminantes como los fármacos y los residuos de los productos de aseo es muy costosa», reconoce Santana, según varios trabajos al respecto, pero quizás si sea posible, si fuera necesario, tratar las aguas residuales de los hospitales, pone de ejemplo.

En este estudio trabajan los investigadores Sergio Santana Viera, María Esther Torres Padrón, Zoraida Sosa Ferrera y José Juan Santana Rodríguez, del Grupo de Investigación en Análisis Químico Medioambiental, pertenecientes al Instituto Universitario de Estudios Ambientales y Recursos Naturales (i-UNAT); Abuzar Kabir y Kenneth G. Furton, del International Forensic Research Institute adscrito a la Florida International University y Alejandro Canino Byreing, estudiante del Grado en Ciencias del Mar de la ULPGC.