La magistrada es la que acusa a Salvador Alba

Rosell: «Nos ha avergonzado a todos»

12/05/2018

La magistrada Victoria Rosell señaló, acerca del hecho de que se decrete la apertura de juicio oral contra Salvador Alba, que le transmite «una sensación agridulce».

Por una parte, señaló la denunciante, le «resulta duro comprobar que un miembro del Poder Judicial pueda usar su cargo para cometer cinco presuntos delitos y que tenga una de las acusaciones más graves que ha habido en toda la historia de España contra un juez en activo», comentó. «Por otra, creo de verdad que si esto hubiera sucedido en Madrid o Valencia, sería portada de todos los medios nacionales porque es gravísimo todo lo que se acusa y parece que lo que sucede en Canarias, no importa fuera», declaró.

Rosell recordó que el jueves se cumplieron dos años desde que se enteró «de las grabaciones de Ramírez y he aprendido más del Poder Judicial y de la justicia en este tiempo en el que he sido juez, víctima e imputada, que en 20 años de carrera anterior».

Según Victoria Rosell, la conducta de Alba «nos ha avergonzado a todos y espero que haya reacciones de su asociación y de la carrera judicial porque parece que no pasa nada cuando se descubre a un juez presuntamente corrupto. La confianza en la justicia merece que la propia carrera judicial hable de este asunto, lo reconozca y deje claro que es un hecho aislado. La carrera judicial no es corrupta pero quiero que esté a la altura cuando se descubre que un magistrado ha delinquido», exclamó.

Sobre las quejas de Alba acerca de que ni la instructora ni apelación da respuesta a sus planteamientos, Rosell señaló que «tanto la magistrada instructora, mostrando paciencia y tolerando dos recusaciones y dos denuncias, como la sala han contestado a todos sus recursos. Ha presentado 50 y no tiene razón en quejarse. Se le ha dedicado mucho más tiempo que a otra persona en sus triquiñuelas procesales para dilatar el procedimiento. Han sido lícitas, pero dilatorias. Es obvio que, hasta que no se abriera el juicio oral, él no perdería el empleo y el sueldo, por lo que ha querido dilatar todo el proceso».

Por último, sobre las presiones que denuncia Alba que ha recibido al respecto de la sentencia del caso Faycán, manifestó que «hay 20 conformidades y ocho acusados, así que no tiene credibilidad hablar de presiones y si no puede dictar la sentencia, lo harán sus dos compañeros de sala. Espero que no se tenga que repetir el juicio porque sería una vergüenza», dijo a este periódico Victoria Rosell.