Crimen del Paseo de Chil

Lo mató pero no estaba en sus cabales

27/11/2018

Adriel H. R., el cubano que acabó con la vida de un varón de una cuchillada el 12 de abril de 2017 en el Paseo de Chil, reconoció ayer que había matado a la víctima, pero lo hizo estando sometido a un grave trastorno psiquiátrico: «Le clavé el cuchillo y me fui a mi casa», declaró en la primera sesión de este juicio celebrado ante el tribunal del jurado.

Esta circunstancia ha provocado que la fiscal Cecilia Acebal y el letrado de la acusación particular, Eduardo López, incluyeran en sus conclusiones la semieximente de anomalía psíquica, por lo que rebajaron sus peticiones de los 20 años de cárcel iniciales, a ocho de reclusión en un centro psiquiátrico y la prohibición de residir en Las Palmas de Gran Canaria durante los cinco años siguientes tras el término de la condena.

«Solicito la pena de ocho años de prisión e internamiento en un centro psiquiátrico por el tiempo de la condena porque es la medida que más se ajusta a la situación personal del acusado», señaló la representante del Ministerio Público. Por su parte, el abogado de la acusación particular se adhirió a la tesis de la fiscal y dijo al jurado que «no hay que olvidar que, como consecuencia de sus actos, hay dos hijos que se han quedado huérfanos y unos hermanos a los cuales les han destrozado la vida. Es cierto, pero también lo es que el acusado no es completamente responsable de sus actos, por lo que hay que hacer lo justo, pero sin olvidar la razón de compasión», alegó al tribunal del jurado.

A las propuestas de las acusaciones se adhirió la defensa de Adriel H. R. representada por José Mario López, que quiso aclarar que «justicia significa dar lo que merece cada uno y, en este caso, justicia no es venganza», dijo. «Mi cliente cometió el delito, aunque no era consciente de lo que hacía porque sus facultades mentales no estaban funcionando correctamente. Él no agredió a la víctima para querer matarla. Este señor es un enfermo mental y a los enfermos no se les castiga con prisión, se les cura», manifestó el abogado.

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Declaración

Tras las cuestiones previas, tocó el turno del acusado, quien quiso responder a las preguntas de las partes, pero respondió con escuetos «lo reconozco» y poco más. Admitió que había comprado el cuchillo con el que agredió de muerte a la víctima: «Le clavé el cuchillo y me fui a mi casa. Estaba enfadado y Aldo no tuvo oportunidad de defenderse», manifestó en la sala a preguntas de la fiscal Cecilia Acebal. Sostuvo durante su interrogatorio que no recordaba apenas detalles de lo sucedido y que en la actualidad está medicado y recibiendo apoyo psiquiátrico en la prisión.

Los hechos

Según el Ministerio Fiscal, fue el 12 de abril de 2017 cuando Adriel H. R. apuñaló de muerte con un cuchillo de 21 centímetros de hoja a Aldo Santana a la altura del paso de peatones de la calle Concepción Arenal, cerca del Paseo de Chil.

Previamente, el 9 de abril de 2017, el hijo de la pareja de la víctima había acudido al bazar donde trabajaba el acusado para «comprar dos perritos calientes», pero quiso devolverlos alegando que «estaban malos». Adriel Hernández le devolvió el dinero, pero al día siguiente, se lo recriminó al padre, lo que originó una discusión que acabó con denuncias mutuas. El juicio se celebró el 12 de abril y, a la salida de los juzgados y según la fiscal, Adriel lanzó una botella de plástico a Aldo en la espalda, hecho por el cual el agredido volvió a denunciar al primero.

Una hora después, la madre de Adriel llamó a una ambulancia porque su hijo se encontraba en «estado de agitación», siendo ingresado en el Negrín, aunque se fugó del hospital para acudir a la casa de Aldo a las 13.37 horas. Allí fue la policía, que lo trasladó nuevamente al hospital, donde fue dado de alta a las 20.00 horas. Tras salir del centro, el acusado compró un cuchillo y fue de nuevo al hogar de la víctima, por lo que volvieron a llamar a la policía, aunque consiguió huir antes de que fuese detenido.

Pero el matrimonio fue a comisaría a denunciar estos hechos y al transitar Aldo por el paso de peatones de la calle Concepción Arenal, fue sorprendido por Adriel, que le clavó el arma blanca en el lado derecho del abdomen, una herida que le produjo la muerte a las 22.15 horas.

La Fiscalía refleja en su informe que el agresor presentaba un «trastorno neurocognitivo mayor con alteración del comportamiento, presentando una discapacidad intelectual moderada que no afectaba a su capacidad cognitiva», pero sí a la volitiva respecto a los hechos.

Hoy continuará la vista con la declaración de testigos, las periciales y, si hay tiempo, los informes finales.

Cambios

En su escrito de calificaciones provisionales, la fiscal pedía a Adriel H. 20 años de prisión y el pago de más de 180.500 euros en indemnizaciones, mientras que la defensa, seis años de libertad vigilada en custodia familiar, con asistencia psiquiátrica permanente. Al final, todos coinciden en ocho años de internamiento psiquiátrico.