Tribunales

El fiscal insiste en la culpabilidad de los acusados del Brisan

20/09/2019

El fiscal Miguel Pallarés no solo mantuvo su acusación a los cuatro procesados por el caso Brisan, sino que elevó a 12 años y un día la petición de inhabilitación por el delito de malversación en la última jornada del juicio celebrado ayer ante la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas.

En su informe final, el representante del Ministerio Público describió la actuación de los acusados como la de un «claro fraude y despilfarro en las arcas públicas de Santa Brígida», cometido durante años «y de una magnitud importante», señaló. «Se contrataba, se servían de la ferretería del acusado y hacían lo que les daba la gana a cargo de las arcas públicas y no se puede permitir que cuelen todo tipo de facturas llenas de irregularidades realizadas de forma burda», añadió.

En cuanto a las defensas, todas volvieron a pedir la libre absolución de sus clientes alegando que no se cometieron tales irregularidades, además de que insistieron en la nulidad de numerosas actuaciones relacionadas con la instrucción de este procedimiento.

Hay que recordar que el caso Brisan acusa al exconcejal del Ayuntamiento de Santa Brígida Luis Manuel Troya, el empresario Pedro Morales y los interventores municipales Jacinto Hernández y Santiago Hernández, de malversación y falsedad documental al validar en el periodo comprendido entre el año 2000 y 2006, numerosas facturas presuntamente falsas de materiales de construcción y transportes por «servicios no prestados» con el objetivo de «enriquecerse de forma ilícita». Todo ello después de haber arrendado el propietario de la ferretería Morales Ravelo, que está acusado, una parte al concejal Luis Manuel Troya, según la Fiscalía.

En la última jornada de este juicio declaró en calidad de testigo el que fuera alcalde de Santa Brígida y actual diputado regional por CC-UxGC, Lucas Bravo de Laguna, quien admitió que tras las denuncias «se adoptaron medidas dentro de la Administración para mejorar el procedimiento que habían seguido durante años porque no se había realizado de forma adecuada», manifestó ante la Sala.

También negó conocer que se hubiesen abonado facturas por trabajos no realizados y que Troya «nunca me presionó».