Soldados de la Unidad Militar de Emergencias colaborando en limpiar de ceniza los techos de viviendas de Las Manchas. / Manchas. EFE/Luismi Ortiz (UME)

Surge una nueva colada de un antiguo foco que se dirige hacia Las Manchas

Baja el número de terremotos mientras la acumulación de gases sigue condicionando el acceso a la zona sur

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Uno de los focos situados al sureste del cráter principal del volcán de La Palma provocó ayer el surgimiento de u na nueva colada que discurre sobre la número 10, es decir, por superficie ya ocupada, y en dirección suroeste hacia Las Manchas. Así lo explicaron ayer desde el comité director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), que estuvo dirigido por el consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, Julio Pérez, director del plan, y donde también se informó del descenso de la sismicidad en ambos niveles de profundidad y de un nuevo episodio de inflación en la deformación vertical registrado en la estación de Jedey, señala la institución en un comunicado de prensa.

Precisamente este nuevo aporte de lava complicó ayer los accesos a la zona sur debido a la acumulación de gases, un problema que, como ya ha señalado el director técnico de Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, viene siendo recurrente desde hace cinco semanas. De hecho, ayer la medición de gases nocivos para la salud en la zona restringida obligaron al cierre de los accesos por la zona sur, situación que mejoró por la mañana pero que se complicó posteriormente. Además, se espera un episodio de calima, lo que afectará también a la calidad del aire pues se unirá a la ceniza en suspensión.

Sobre la evolución de las coladas, la portavoz del comité científico, Carmen López, explicó que la actividad eruptiva continúa concentrándose principalmente en el flanco noreste, donde la acumulación de piroclastos ha dado lugar a la formación de «un cono de piroclastos con actividad estromboliana y efusiva que emite coladas lávicas. Los desprendimientos que se producen en el interior del cráter de este cono aportan bloques que son transportados por las coladas». En los focos emisores del cono principal la actividad se concentró ayer en uno de los focos situado más al sureste, desde donde ha partido una colada que discurre en hacia Las Manchas. «En la parte más al norte, las coladas de lava se derraman en la zona del Frontón, algunas moviéndose hacia el norte afectando nuevas zonas, y otras se desplazan hacia el oeste sobre las coladas anteriores».

Al respecto, Francisco Prieto, por la dirección técnica del Pevolca, señaló que el mayor aporte de lava sigue discurriendo por la zona central principalmente sobre la colada 7, enfriándose en las zonas bajas, «pero también hay avances de coladas en la zona alta tanto por el norte como por el sur». Por el norte, la lava discurre más despacio y llega hasta la carretera de Tacande, aunque sin separarse mucho de la principal, y por el sur, avanza sobre la colada 10 afectando por el momento a terreno ya ocupado. Ambos movimientos están siendo objeto de monitorización constante.

Hasta ayer la superficie afectada se estimaba en 1.144 hectáreas, con una anchura máxima de 3.350 metros, y se calcula en 48 hectáreas la extensión de las fajanas. Hay también más de 70 kilómetros de carreteras y otras vías afectadas por la lava, de los cuales diez son carreteras insulares y el resto calles, travesías y otros viarios.

Por su parte, en el informe diario del Instituto Geográfico Nacional (IGM) se señala que entre el miércoles y el jueves se registraron 77 terremotos en la zona afectada por la reactivación volcánica en la isla de La Palma, cinco de ellos sentidos por la población. La sismicidad continúa bajo la zona central de Cumbre Vieja en las mismas zonas de días anteriores, y 76 de estos sismos están localizados a profundidades de entre nueve y 18 kilómetros y solamente uno a profundidad alrededor de 30 kilómetros. El terremoto de mayor magnitud fue un evento de 4,2 (mbLg) registrado sobre las 21.00 horas a una profundidad de 11 kilómetros y sentido con intensidad 4. La amplitud de la señal de tremor se mantiene en niveles bajos.

Por otro lado, la red de estaciones permanentes de la isla muestra una elevación de unos seis centímetros en la que está más cerca a los centros eruptivos.