Protocolo

Sanidad activa el ‘código infarto’

08/06/2018

Los centros sanitarios de las islas, con independencia de su nivel, seguirán las nuevas pautas con el objetivo de disminuir el número de muertes y mejorar la calidad de vida de los pacientes que superan un episodio cardiovascular grave.

En 2008 la tasa de mortalidad en Canarias entre las personas que habían sufrido un infarto era del 39,13%. Esta cifra se ha logrado rebajar paulatinamente hasta llegar al 25,08% en 2015, «pero aún es preciso redoblar los esfuerzos para que siga disminuyendo», explicó ayer el responsable canario de Sanidad, José Manuel Baltar.

Es más, recordó el consejero, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres. Y en 2016 recibieron un diagnóstico de infarto agudo más de 3.100 pacientes en las islas. Todo ello, añadió Baltar, es lo que ha impulsado a que se trabaje en el llamado código infarto, un protocolo de actuación que se seguirá en todos los niveles asistenciales canarios ante el infarto agudo de miocardio.

«Queremos dar una respuesta eficiente, rápida y coordinada», explicó Baltar sobre este «protocolo de asistencia» que ha sido consensuado con todos los niveles sanitarios en las islas. «La puesta en marcha del código infarto es un avance para la Comunidad y es fruto de muchos meses de trabajo», abundó.

Baltar explicó que se busca mejorar la atención del paciente cardiópata, algo que es «un objetivo estratégico» dada la morbilidad y la pérdida de calidad de vida de estos pacientes. En ese contexto insistió en que los infartos y las anginas de pecho se encuentran entre las primeras causas de fallecimiento.

Baltar aseguró que la prioridad seguía siendo la «prevención», y que Sanidad ya ha hecho y seguirá haciendo campañas contra el tabaquismo, a favor de una buena nutrición y por la moderación del consumo de alcohol. «No hemos olvidado las campañas de prevención y de adopción de hábitos saludables», insistió Baltar, pero ante los riesgos de una enfermedad cardiovascular el «código infarto» es necesario, explicó.

La directora general de Programas Asistenciales del Servicio Canario de Salud, Elizabeth Hernández, abundó en que la prevención también se lleva a cabo en los centros de salud cuando se valora a los pacientes por el tipo de riesgo –­bajo, moderado o alto– que presenta ante un posible infarto.

El código infarto permitirá, según explicaron ayer, disminuir la mortalidad y la tasa de reingresos. Pero los expertos son conscientes de que existe un tiempo de «retraso» entre el «inicio de los síntomas y la solicitud de ayuda médica», según recogen en el protocolo, de ahí que sea fundamental realizar «intervenciones de sensibilización y formación sobre las formas de presentación, los síntomas y a dónde acudir».

El protocolo del código infarto se distribuirá en todos los centros sanitarios y en todos los niveles para que «cuando se produzca un evento» se pueda consultar el documento «y la atención sea homogénea», explicó Baltar. Porque, precisamente, homogeneizar la respuesta influye «en la supervivencia» de los pacientes.

Por otro lado, el protocolo incluye el registro informático que permitirá, a la larga, evaluar los indicadores del proceso y de los resultados así como «introducir las mejoras necesarias en la asistencia y coordinación», reza el documento.