Oncólogos del Negrín rechazan dejar de llamar cáncer a algunos tumores

31/08/2018

El jefe de Oncología Médica del hospital explica que más que renombrar algunos tumores, como dice un reciente estudio, los pacientes necesitan saber que la enfermedad no significa «muerte»

El equipo de Oncología Médica del Hospital Negrín, dirigido por Uriel Bohn, ha «analizado» lo que implica dejar de llamar cáncer a cierto tipo de tumores, como aconseja un estudio de un equipo internacional de científicos liderado por la psicóloga australiana Kirsten McCaffer, y coinciden en que es «muy complicado».

Bohn explica que ciertamente en la actualidad «las mejoras en las técnicas quirúrgicas, en los diagnósticos, en la detección precoz, en los tratamientos sistémicos, en los tratamientos locales, etcétera» han provocado como apunta el estudio que el enfoque de muchos tumores sea diferente. Sin embargo, «cambiar el nombre al cáncer es complicado porque tienen que intervenir las sociedades científicas, los patólogos, y muchos otros especialistas». Bohn explica que «hasta hace un tiempo la palabra cáncer se asociaba con la muerte. Eso es lo que trabajamos todos los días porque vemos que cada individuo tiene un cáncer con comportamiento biológico diferente. Todos pensamos que lo que tiene que haber es un conocimiento superior tanto en los médicos, no solo especialistas sino desde médicos de atención primaria, psicólogos, psicopedagogos... E informar al paciente del máximo posible de que cáncer y muerte no son lo mismo. Lo que hacemos es desmitificar y explicarle a los pacientes, y a la población en general, que ya no es así. Más del 50% de los tumores se controlan a los cinco años, pero difícilmente no le podemos decir que no va a volver a padecer la enfermedad. Hay que ser prudente porque aunque no lo vemos todos los días lo vemos de forma anecdótica. Pacientes de larga evolución a lo que les vuelve a aparecer la enfermedad. ¿Cual es la ventaja ahora? Que hace años tenía un tipo de tratamiento y hoy tienen lo mismo y más. Se les puede ofrecer una nueva oportunidad», abunda.

Según el equipo que propone renombrar el cáncer, el término ya tiene una carga negativa que dificulta psicológicamente la recuperación del paciente.

«Se necesita que los servicios de oncología médica tengan psicólogos. Nosotros ahora tenemos un soporte de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) que es una figura que está y no está. Lo que realmente se debería tener es un servicio con psicólogos clínicos para que ayuden a los pacientes a lidiar con la primera información», asegura Bohn.

Modas. Sobre las intervenciones más invasivas derivadas de la palabra cáncer, que denunciaba la australiana, Bohn explica que son «modas» que siguen a actos como los de la actriz Angelina Jolie, que decidió una mastectomía doble. «En su caso era lo correcto» porque «pero eso genera una ola viral». La solución, insiste el oncólogo, «es que estemos preparados para contestar a los pacientes y tranquilizar».