Mas de 60.000 diabéticos están sin diagnosticar en Canarias

14/11/2018

El archipiélago celebra el Día Mundial de la Diabetes con una de las tasas más elevadas del país, pero con avances en su control sanitario. La mortalidad ha bajado del 79%, en 2011, hasta el 29%

Más de 60.000 personas padecen diabetes en las islas, pero desconocen que sufren esta enfermedad, según los datos que ayer dio a conocer el presidente de la Federación de Asociaciones de Diabetes de Canarias, Julián González durante la presentación de la campaña del Día Mundial de la Diabetes que se celebra hoy y que este año se centra en el papel de la familia como promotora de estilos de vida saludable.

Esta cifra se traduce en que el 35,2% de diabéticos están sin diagnosticar en Canarias, frente a los 170.000 que sí están registrados por el Servicio Canario de Salud (SCS). La cifra de diabéticos se eleva a unas 230.000 personas, el 15,6% de los canarios.

El porcentaje de personas sin diagnóstico ofrecidas por las asociaciones de enfermos dista mucho de la que ofreció el director general de Salud Pública del SCS, José Juan Alemán, que lo rebajó hasta el 2,6% de los pacientes. Alemán deslizó este dato para destacar la importancia del diagnóstico de la diabetes. A su juicio es fundamental incluir cuanto antes a los paciente en una ruta asistencial que busca, en última instancia, sacar a Canarias de la cabeza del país en tasas de complicaciones y mortalidad asociadas a esta enfermedad.

Según el Observatorio Canario de la Salud, la tasa de mortalidad ha disminuido «de forma notable» en cinco años, pasando del 79% en 2011 al 28,8% en 2016. Aunque sigue siendo muy preocupante, según Julián González, que recordó «el altísimo retraso en la atención a personas con diabetes» que hubo «y aún hay» en Canarias, porque si en el año 2000 el porcentaje era de 58 personas con diabetes por cada 100 nuevos diagnósticos, en 2017 fue del 54%, apenas cuatro puntos menos.

La jefa de Servicio de Atención Especializada de Programas Asistenciales del SCS, Teresa Flórez-Estrada, reconoció que si bien no ha aumentado la prevalencia de la diabetes (0,68% en tipo 1 y 7,8% en tipo 2), Canarias sigue estando está a la cabeza del país en la tasa de mortalidad.

De los 230.000 diabéticos que hay en Canarias, el 92% padecen una diabetes tipo 2, la que se desarrolla en personas adultas con resistencia a la insulina, y el otro 8% son tipo 1, la que se desarrolla en la infancia. En ambos casos, Canarias tiene una de las tasas más altas de España y Europa.

Los avances, los reconocía González y los explicaban los responsables de Salud Pública, se están dando en la asistencia a los pacientes, donde, según Alemán, «hay un antes y un después» en lo que a complicaciones derivadas de la enfermedad se refieren. «Estamos trabajando para que el menor número posible de pacientes entren en el sistema asistencial» y eso se logra, dijo, con hábitos de vida saludables. Un cambio en el estilo de vida rebaja un 70% las probabilidades de padecer diabetes tipo 2, indicó.

González reivindicó, además, la urgencia el plan integral de atención a la diabetes, en el que se lleva años trabajando, como «imprescindible» para unificar la atención en todas las islas.

Monitorizados

La puesta en marcha de los nuevos sistemas de monitorización continua de glucosa para los pacientes con diabetes tipo 1 alcanza ya a 237 diabéticos en Canarias, según avanzó ayer la jefa de Servicio de Atención Especializada de la Dirección General de Programas Asistenciales, Teresa Flórez-Estrada.

Canarias es pionera en la implantación de este sistema que en personas con hipoglucemia desapercibidas, en embarazadas y niños de 4 a 17 años (hay 900 diagnosticados tipo 1) que nació como un proyecto piloto hace menos de un año y que ya están utilizando 156 adultos y 81 niños.

Se trata de un sistema que, además de medir los niveles de glucemia, cuenta con un avisador, conectado no solo al móvil del paciente, sino a otros cinco miembros de su familia, y a la bomba de infusión continua de insulina que porta el paciente, explicó el presidente de la Federación de Asociaciones de Diabetes de Canarias, Julián González, que consideró un logro que el SCS «haya entendido» la necesidad de estos sistemas para aquellos casos que l precisen.

Además de este sistema, los diabéticos cuentan también con el conocido como flash, que también mide la glucosa a través del móvil sustituyendo así al pinchazo en el dedo. Ambos son prescritos por el endocrino según las instrucciones del SCS.