Jóvenes enganchados al vapeo

31/05/2017

Lejos de que ayude a dejar el tabaco y sea inocuo, el cigarrillo electrónico está causando efectos adversos y creando adicción, sobre todo, entre los jóvenes que se apuntan a la moda del vapeo. Hoy, en el Día Mundial Sin Tabaco, los neumólogos advierten de su peligrosidad.

El dispositivo que salió al mercado como una alternativa para combatir la adicción al tabaco está teniendo el efecto contrario entre la población y, particularmente en el colectivo más vulnerable, los jóvenes, entre los que el producto ha ganado popularidad. Según Miguel Ángel Ponce, especialista en Neumología y miembro de la Sociedad Española de Neumología (Separ), «no existen evidencias que concluyan que estos aparatos puedan ayudar a los fumadores a dejar el tabaco, pero sí estudios que revelan la relación entre inhalar el vapor que desprende estos cigarrillos y enfermedades como la neumonía lipoide ocasionada por el contenido graso, del óleo, del producto que se vapea, y dificultades respiratorias, irritación ocular, dolor de cabeza, dolor de garganta o irritación de la garganta».

«Nos estamos encontrando pacientes enganchados a este dispositivo, que no está ni testado ni cuenta con los controles farmacéuticos oportunos», añade el neumólogo, que resalta que en el informe ESTUDES 2014, de carácter bianual.

El 8.7% los estudiantes han fumado alguna vez con cigarro electrónico.

El reclamo de los cigarrillos electrónicos con «sabores para niños y adolescentes también es motivo de preocupación», explica el miembro de la Separ. De hecho, varios estudios longitudinales han informado de «una asociación entre el uso de cigarrillos electrónicos en los no fumadores y el tabaquismo futuro», y otros, relacionan el uso de vapeadores en los no usuarios y el uso futuro de la marihuana o productos de tabaco como narguiles, cigarros o pipas», señala José Ignacio de Granda, coordinador del Área de Tabaquismo de la Separ.

Desde la Separ y con motivo de la celebración hoy del Día Mundial Sin Tabaco se reclama «poner en marcha estudios clínicos amplios y de calidad» del cigarro electrónico porque lejos de estar libre de riesgo, está sirviendo como «puerta de entrada al consumo del tabaco para quienes nunca han fumado, y de nueva adicción para los exfumadores». «Se ha convertido en una preocupación de salud pública», según afirma, que puede exponer «a quien los usa a sustancias químicas y toxinas a niveles que pueden causar efectos adversos para la salud y al resto de las personas expuestas al vapor».

El número de consumidores de este vapeador «se multiplica día a día y las ventas de las empresas que los comercializan aumentan de año en año», añade la sociedad. Según datos de las asociaciones de empresas del sector del cigarrillo electrónico, en España hay unos 350.000 usuarios.

Datos

En España, los últimos estudios calculan que fallecen por el tabaco unas 64.000 personas cada año, de los que se estima que más de 3.000 viven en las Islas. «Esto supone más muertes que las que se registran en las Islas de manera conjunta por accidentes de tráfico, Sida, consumo de drogas ilegales y homicidios», apunta Ponce.

El tabaco es la primera causa de «muerte evitable», concreta el neumólogo, con la ayuda de las unidades de deshabituacion tabáquica que están en disposición de proporcionar un tratamiento científicamente validado y personalizado.

Desde 2004 hasta 2015 el porcentaje de fumadores disminuyó en cinco puntos y a fecha de 2015, el 26,1% de la población aseguraba consumir tabaco, según refleja la última Encuesta de Salud de Canarias. Se trata de un varón, de 40 años y que fuma un paquete al día.