«El gran riesgo de la vaginosis son sus complicaciones»

20/07/2019

La vaginosis bacteriana es una de las infecciones más frecuentes, especialmente en mujeres en edad fértil. En verano aumenta la incidencia de esta patología, que suele cursar de forma asintomática, ya que el calor y la humedad colaboran a alterar el PH natural de la zona favoreciendo la proliferación de bacterias.

— ¿Qué es la vaginosis bacteriana?

— Se trata de una de las infecciones más frecuentes, especialmente en mujeres en edad fértil. Se produce por una alteración de la flora vaginal que lleva a una reducción de los lactobacilos, unos microorganismos beneficiosos y mayoritarios en la zona, mientras aumenta la presencia de bacterias, alterando el equilibrio natural y dando lugar a la vaginosis bacteriana. Su mayor peligro son sus potenciales complicaciones, especialmente en el embarazo, pudiendo ocasionar partos prematuros y endometritis tras dar a luz. Asimismo, se ve incrementado el riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica, que puede derivar en esterilidad; de infección tras una intervención quirúrgica ginecológica.

¿Aumenta su incidencia durante el verano?

— Efectivamente ya que el calor y la humedad colaboran a alterar el PH natural de la zona favoreciendo con este desequilibrio la proliferación de bacterias. También el estío es una época en la que suele aumentar la frecuencia de las relaciones sexuales, otro factor de riesgo ante el que es recomendable el uso de preservativos. En general, es una enfermedad prevalente aunque poco conocida porque suele cursar de forma asintomática. De hecho, no es inusual que aparezcan una y otra vez cada cierto tiempo.

¿Qué medidas preventivas deben tomarse?

— En verano es más que recomendable evitar estar con ropa de baño húmeda, bañarse en zonas que parezcan sucias o en las que se sospeche de la existencia de contaminación y no practicar nunca una ducha vaginal, ya que colabora al desequilibrio de la flora vaginal y, de esta forma, en la reducción de sus defensas naturales. Los productos que se utilicen deben respetar su equilibrio natural, siendo jabones o geles neutros, toallas higiénicas sin perfume o cambiando con frecuencia el tampón en caso de utilizarlo. También debe usarse una toalla específica para esta área limpia y seca. Por último hay que evitar sentarse directamente en el suelo o la arena o vestir ropa muy ajustada.

— ¿Qué síntomas presenta?

— Casi la mitad de las mujeres que padecen una vaginosis bacteriana no cuentan con ningún síntoma. En el resto de los casos los principales síntomas los suelen constituir el mal olor de la secreción vaginal, que además suele ser líquido y entre blanquecino y grisáceo. Estos signos van acompañados con frecuencia por irritación y ardor, siendo más extraña la aparición de eritema y edema. Ante estos síntomas es recomendable acudir a una consulta ginecológica y no automedicarse, ya que suele confundirse con candidiasis por la similitud de sus síntomas y usar el tratamiento de venta libre para esta patología que no funciona ante la vaginosis, pues mientras la primera es una infección por hongos esta última se debe a una bacteria.