27.051 pacientes y 166 días de espera para una cirugía

29/05/2020

La inactividad quirúrgica en los hospitales durante la crisis deja un registro de 27.051 personas en abril pendientes de cirugía, 551 más que en febrero. El tiempo de demora media aumenta en poco más de un mes, pasando de 133,86 a 166,50 días

La pandemia del coronavirus ha puesto patas arriba durante casi tres meses todo el sistema sanitario. Ahora que la emergencia sanitaria parece salvada –aunque no hay que perder de vista al coronavirus–, Canarias debe recuperar la normalidad asistencial congelada en febrero y que dejó a miles de pacientes a las puertas de una consulta, intervención quirúrgica o prueba diagnóstica. Los hospitales públicos canarios se enfrentan de nuevo al reto de las listas de espera, ese mal estructural de la sanidad canaria, que quedaron relegadas a un segundo plano, y que se reactivaron este lunes en toda la red hospitalaria del archipiélago, según informa la dirección de Programas Asistenciales del Servicio Canario de Salud (SCS).

En febrero de este año la lista de la espera quirúrgica la engrosaban 26.500 pacientes y sufrían 133,86 días de demora. La cifra de pacientes pendientes de cirugía apenas se incrementó respecto al 30 de diciembre, último tramo publicado por la Consejería de Sanidad, cuando se contabilizaron 25.888 y con 133,10 días de demora, siempre teniendo en cuenta que enero es un mes inhábil para los profesionales, explica Octavio Jiménez. En el periodo Covid, de febrero a abril la lista ha pasado de 26.500 a 27.051, es decir, solo ha aumentado en 551 pacientes «aunque sí es verdad que la lista se ha disparado en 32 días de demora media al pasar en estos meses de 133,86 a 166,50 días, concreta el director de Programas Asistenciales del SCS.

El motivo del descenso de pacientes y del aumento del tiempo de espera está en que, precisamente a causa de la crisis que ha generado el coronavirus en el sistema sanitario se dejaron de derivar pacientes al especialista o al quirófano, y que alrededor del 80% de las consultas se realizaban telefónicamente.

Así los hospitales canarios están de vuelta a la normalidad, «cada uno de ellos dentro de sus posibilidades», después de más de dos meses enfrentándose al coronavirus y atendiendo exclusivamente las patologías oncológicas y la cirugía urgente, señala la misma fuente. Desde esta semana vuelven las pruebas diagnósticas, reabren los quirófanos para abordar el calendario quirúrgico y se reprograman la consultas de especialidades, y ahora «toca aunar nuevamente los esfuerzos en estos otros aspectos relevantes que quedaron pausados y que ahora se retoman poco a poco junto a los protocolos de seguridad del covid», añade.

Los gerentes de los hospitales públicos, directores de centros de salud y el equipo de la administración sanitaria, incluido Jiménez, vienen manteniendo hace tiempo encuentros para analizar la situación de la Covid-19 y para decidir sobre los planes de abordaje de las listas de espera dentro del plan de desescalada que «seguramente serán necesarios» para retomar el aumento de la actividad, afirma.

En fase 3. Las actuaciones y medidas se recogen en tres fases en el documento Gestión organizativa de asistencia sanitaria (que este periódico publicó en su edición del 6 de mayo).

La atención especializada se encuentra en estos momentos en la fase 3 desde el pasado 25 de mayo. En esta época post-covid se prestará especial hincapié en el proceso que tiene que ver con la cirugía mayor porque «debemos modificar los procedimientos preratorios. Los pacientes tendrán que someterse a una prueba PCR 24 o 72 horas, se elaborarán circuitos diferenciado en el bloque quirúrgico y también en las plantas de consulta y hospitalización para mantener las distancias y la recomendaciones de seguridad como disponer de salas covid por si hay sospechas de casos antes de entrar en los centros. La dinámica de trabajo en todo el sistema sanitarios es, sin duda, la autoprotección del profesionales y protege al paciente, sentencia Jiménez.