Las mujeres mayores de edad no deben olvidar la visita al ginecólogo. / C7

La visita al ginecólogo pasados los 65 años

Una revisión, como mínimo cada dos años, puede servir para detectar tumores y otras patologías

RAMÓN SANTANA GARCÍA/ MÉDICO GINECÓLOGO

En 2021, España contaba con 9,3 millones de personas mayores de 65 años, mientras que en 2011 la población de esta franja de edad se situaba en los 8,1 millones, un 15,1% menos según se desprende de los últimos datos del INE. Las mujeres son mayoritarias en la vejez, superando en un 32% a los hombres (5.145.437 y 3.911.756 respectivamente), y esta principalidad es aún más acentuada cuanto más avanzada la edad.

Si se mide el porcentaje de tiempo que se vive en buena salud a partir de los 65 años, el contraste entre hombres y mujeres es más patente: 59,0% del tiempo por vivir en los hombres lo es en buenas condiciones, mientras que sólo el 48,1% en el caso de las mujeres. Un informe del 2009 de la OMS, Organización Mundial de la Salud, ya advertía que el hecho de pertenecer a un sexo u otro tenía un gran impacto sobre la salud.

Los trastornos del suelo pélvico y el cáncer genital son los principales trastornos ginecológicos en mayores de 65 años. A partir de esa edad es conveniente realizar una revisión ginecológica como mínimo cada dos años. Las revisiones bianuales son el tiempo máximo recomendado para realizar mamografías de cribado.

La disminución de los niveles de estrógenos en esta etapa provoca que las mujeres padezcan frecuentemente el llamado Síndrome Genitourinario de la Menopausia, con la aparición de sequedad vaginal, dolor en las relaciones sexuales y trastornos urinarios tales como incontinencia, urgencia o nocturia. Todos estos problemas pueden ser tratados por un profesional, por lo que es importante consultar en cualquier momento, si estos se presentan. Pero, además, muchos tipos de cáncer aumentan su frecuencia con la edad, lo que también ocurre en la esfera ginecológica. Los más habituales por encima de los 65 años son el cáncer de mama, endometrio, ovario y vulva.

Esta es otra razón de peso más para no abandonar a partir de determinada edad las revisiones ginecológicas:

-Mama: aparece entre los 35 y los 80 años, aunque la franja de los 45-65 es la de mayor incidencia

-Ovario: más frecuente en mujeres postmenopáusicas, con la máxima incidencia entre los 50 y 75 años

-Cuello del útero: la incidencia disminuye considerablemente a partir de los 60 años.

-Cuerpo del útero: la incidencia máxima se sitúa en torno a los 63-65 años.

-Cáncer de vulva y vagina: es el cáncer ginecológico más característico de la mujer anciana.

Las revisiones ginecológicas en la edad madura no distan de las realizadas a las mujeres más jóvenes. Se le realizará una inspección visual de la zona vulvar, de la vaginal y del cuello uterino y dependiendo de lo encontrado y de los antecedentes personales y familiares se procederá también a la realización de pruebas rutinarias tales como la toma de una citología y la detección del virus del papiloma humano. La ecografía transvaginal es una prueba complementaria esencial para la detección de tumores ginecológicos que se puede realizar en el momento de la revisión ginecológica.

Otra prueba complementaria que realizar es la mamografía. No hay una edad límite clara para detener estos exámenes de detección del cáncer de mama. Las últimas investigaciones respaldan las directrices que fomentan decidir sobre el cribado en función de las pacientes individuales y su estado de salud.

La mayoría de las mujeres de 65 años o más se deben hacer un examen de densidad ósea. Las mujeres de este grupo de edad tienen un riesgo alto de perder densidad ósea, lo que puede llevar a fracturas. Una densitometría ósea, también conocida como prueba DEXA, es un tipo de radiografía de dosis baja que mide el calcio y otros minerales en los huesos. La medición muestra la fuerza y la densidad (conocida como masa o densidad ósea) de los huesos. La densitometría ósea se usa para:

-Diagnosticar osteopenia (baja masa ósea)

-Diagnosticar osteoporosis

-Predecir el riesgo de futuras fracturas

-Ver si el tratamiento para la osteoporosis está dando resultado

Todos los profesionales de la salud de la mujer están entrenados y capacitados para guiar, aconsejar, diagnosticar y tratar las condiciones que amenazan la salud física y emocional de la mujer a través de su ciclo completo de vida.