La alergia al marisco

El marisco es uno de los productos que provocan alergias alimentarias con mayor frecuencia. En los adultos se sitúa como el tercer alimento que más habitualmente causa alergia, por detrás de frutas y frutos secos, explica el doctor José Ángel Cumplido Bonny, especialista en Alergología del Hospital Perpetuo Socorro.

CANARIAS7 SALUDABLE / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Con la llegada de la Navidad son frecuentes las comidas fuera de casa e incrementar considerablemente la ingestión calórica habitual. A los excesos gastronómicos habituales de estas fechas se suman reuniones de compañeros de trabajos y de amigos en donde es muy frecuente el consumo de mariscos.

Los mariscos son alimentos muy saludables, tienen propiedades nutricionales similares a las del pescado y aportan ácidos grasos poliinsaturados. Se trata de un alimento rico en proteínas de alto valor nutricional, minerales entre los que destaca el calcio y el magnesio, vitaminas del grupo B y además aporta pocas calorías, salvo si se ingiere frito o rebosado, por supuesto. Sin embargo, es precisamente el marisco uno de los productos que provocan alergias alimentarias con mayor frecuencia. En los adultos se sitúa como el tercer alimento que más frecuentemente causa alergia, por detrás de frutas y frutos secos. La alergia a la leche, el pescado y el huevo son menos habituales que la del marisco en la población adulta, no así en los niños.

Respuesta exagerada

Pero, ¿qué es exactamente una alergia alimentaria? «Hablamos de la aparición de una alergia alimentaria cuando el organismo responde de manera exagerada a un alimento en principio inocuo para el ser humano pero que el cuerpo identifica erróneamente como nocivo. Dependiendo de las características propias del individuo y de la reacción que provoque, la alergia alimentaria puede llegar a desembocar en el colapso y muerte del afectado en los casos más excepcionales o quedarse en un leve picor de la mucosa oral o urticaria. En cualquier caso debe consultarse para evitar futuras reacciones de mayor entidad», explica el doctor José Ángel Cumplido Bonny, especialista en Alergología de Hospital Perpetuo Socorro.

La prevalencia de las alergias alimentarias se ha incrementado significativamente en los últimos años. En el estudio Alergológica 2015 (Factores epidemiológicos, clínicos y socioeconómicos de las enfermedades alérgicas en España 2015) se constata que son el quinto motivo de consulta en alergología, por detrás de la rinoconjuntivitis, el asma, la hipersensibilidad a medicamentos y la urticaria/angioedema. Constituyen el 11% de los motivos de consulta inicial a un alergólogo, un 60% más comparado con los resultados del mismo estudio realizado en 2005.

Cuestión de proteínas

Los mariscos son un grupo muy heterogéneo de alimentos, los más conocidos son los crustáceos y los bivalvos, pero también el caracol de tierra y el calamar pertenecen a este grupo. Se puede tener alergia a un grupo de mariscos pertenecientes a la misma clase o a todos a la vez ya que existe reactividad cruzada entre ellos. Esto es debido a que el proceso de base de la alergia consiste en el reconocimiento de alguna proteína del alimento. Cuando nuestro sistema inmune detecta esta proteína desencadena una serie de reacciones en cascada que causan los conocidos síntomas de la alergia. Sucede que debido al origen común de estos alimentos, tienen muchas proteínas similares, con lo que se puede desarrollar alergia a todos con sólo haber ingerido uno de ellos.

Los ácaros del polvo doméstico son artrópodos, filogenéticamente muy similares a los mariscos, principalmente a los crustáceos, como la gamba, el langostino o el cangrejo. En otras palabras, comparten proteínas con los mariscos. En Canarias, la alergia a mariscos es particularmente frecuente debido a la alta prevalencia de alergia respiratoria a los ácaros, con los que existe reactividad cruzada. Muchos pacientes con rinitis y asma por alergia a ácaros tienen alergia a mariscos como consecuencia de la primera. La principal proteína responsable de este fenómeno de reactividad cruzada es la tropomiosina, muy resistente al calor e hidrosoluble, por lo que se puede encontrar en los vapores de cocción y caldos de mariscos. A veces no es necesario consumir el cuerpo de la gamba, solo con olerla o ingerir el caldo es suficiente para causar alergia a algunos pacientes.

Complicaciones

Así pues, «las personas que presentan cualquier efecto adverso asociado a los mariscos debe realizarse las pruebas correspondientes», recomienda el alergólogo de Hospital Perpetuo Socorro.

Asimismo, la reacción, en caso de aparecer, puede ser de mayor gravedad si se padece alguna enfermedad de base, principalmente cardiaca o respiratoria. Es importante destacar el riesgo de padecer una reacción adversa muy grave en aquellos pacientes que han tenido una anafilaxia previa con el mismo alimento. En estos casos, es de suma importancia llevar siempre un dispositivo de adrenalina para autoadministración, tratamiento que le prescribirá su alergólogo. Por ello es tan relevante detectar la enfermedad lo antes posible, por lo que deben realizarse las pruebas de la alergia en cuanto se sospecha, por alguna reacción adversa por mínima que sea, su existencia, alerta el doctor Cumplido Bonny.

Dada la gravedad que puede llegar a tener una reacción alérgica es fundamental acudir de forma inmediata a un servicio de urgencias, administrarse la medicación prescrita en caso de gravedad es fundamental y debe hacerse con prontitud, pero no sustituye ir a urgencias.