Solo Canarias ha cribado con PCR todos sus centros sociosanitarios

Unas 17.000 personas, entre internos y trabajadores, de las residencias de mayores y recursos de atención a la discapacidad se sometieron a la prueba de detección del coronavirus. Solo se detectaron 43 positivos

Antes de que se declarara el estado de alarma, las autoridades en materia de Sanidad y Derechos Sociales del archipiélago ya estaban inquietas ante el riesgo que corrían los internos y el personal de los centros sociosanitarios del archipiélago. Por ello, antes de que el Ministerio de Sanidad enviara test rápidos de anticuerpos para detectar la presencia del coronavirus, ambos departamentos acopiaron las pruebas más eficaces para diagnosticar el virus, los análisis PCR, y empezaron a testar a mediados de abril a todos los usuarios y trabajadores de los centros de mayores y de atención a la discapacidad de las islas. De este modo, Canarias ha sido la única comunidad autónoma que ha escaneado a todo el universo relacionado con sus centros sociosanitarios –17.000 personas– con el test de referencia de esta enfermedad, según explicaron ayer la viceconsejera de Derechos Sociales del Gobierno de Canarias, Gemma Martínez, y el director general de Salud Pública, José Juan Alemán.

El cribado de los centros de atención a la discapacidad fue el último en realizarse y terminó el pasado 24 de junio. Las pruebas se realizaron a 2.030 trabajadores y 1.482 residentes de 79 centros; 51 de Tenerife, 23 de Gran Canaria, tres de La Palma, uno de Lanzarote y otro de Fuerteventura.

Fuera de este cribado, se detectó a nueve personas positivas ligadas a un centro de atención a la discapacidad de Gran Canaria. En concreto, el 9 de abril se confirmó la infección en un residente y, tras el rastreo de sus contactos estrechos, se diagnosticó a otros ocho usuarios y tres trabajadores.

A finales de mayo se terminó el tamizaje de 13.553 personas ligadas a 137 residencias de ancianos del archipiélago que identificó a 34 infectados de coronavirus; 20 usuarios y 14 empleados.

«Las medidas adoptadas en Canarias fueron pioneras porque comenzamos a cribar a la totalidad de los residentes y trabajadores simultáneamente con test de anticuerpos y PCR, lo que nos permitía conocer todo el perfil serológico, si había presencia de la infección y si habían tenido un contacto previo con el virus», explicó Alemán quien resaltó la baja prevalencia del virus entre los usuarios de los centros de mayores de Canarias frente a los datos de otras comunidades autónomas.

No obstante, esta diligencia no impidió que surgieran distintos brotes en las residencias de mayores desde el inicio de la epidemia que se saldaron con 161 positivos de coronavirus y 19 fallecimientos por covid-19, 18 en Tenerife y uno en Gran Canaria. «Ojalá no haya ninguno más de aquí al otoño. Ahora estamos mucho más coordinados y sabemos al dedillo la situación de todas las residencias de mayores. La crisis nos ha servido para actualizar las bases de datos», señala Martínez que resalta la estrecha colaboración establecida con Sanidad, con los gerentes de atención primaria y con los de los hospitales para tratar con sumo cuidado a mayores y discapacitados. Incluso las fuerzas de seguridad se implicaron en esta misión acudiendo algunos centros de mayores privados que se demoraron al enviar sus fichas con los datos actualizados a la Consejería de Derechos Sociales.

Ejemplo de ese extremo cuidado adoptado con los usuarios de las residencias de mayores es que los ancianos positivos en coronavirus, aún no presentando síntomas de covid-19, fueron ingresados en los hospitales para «garantizar una atención celosa en cuanto eran pacientes de riesgo y para salvaguardar la seguridad del resto de los internos que quedaban en las residencias», recuerda Alemán.

Por otra parte, la viceconsejera de Derechos Sociales indicó que en Canarias la Fiscalía no ha abierto ninguna diligencia por negligencia durante la epidemia hacia los usuarios de los centros de mayores.