Hospital Vigen de la Salud. / Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM).

Primera sentencia que reconoce enfermedad profesional a la covid-19

La afectada se contagió en enero de 2020 durante sus visitas a un hospital para conocer las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios

J.M.L.

El Juzgado de lo Social número 1 de Toledo ha dictado la primera sentencia que reconoce en España la enfermedad profesional a un delegado sindical contagiado por la covid-19 en el desarrollo de sus funciones. En concreto, Marisa García, responsable del sector de Sanidad del sindicato CSIF en Toledo y vicepresidenta de CSIF Sanidad en Castilla-La Mancha, se contagió en enero de 2021 en sus habituales visitas a los profesionales sanitarios del servicio de urgencias del hospital «Virgen de la Salud» de Toledo adonde acudía «para garantizar el cumplimiento por parte de la administración de las medidas de prevención en un servicio que estaba colapsado por pacientes con la covid-19», según explicó este viernes.

En un principio, la mutua Solimat, colaboradora del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), no reconoció su caso como enfermedad profesional pero ahora la sentencia le condena a asumir las prestaciones correspondientes.

Según Marisa García, esta sentencia es «un reconocimiento a la labor de los delegados sindicales supervisando las condiciones de trabajo de los profesionales de la sanidad durante la pandemia que han estado en primera fila sin las medidas de protección adecuadas por falta de previsión de nuestras administraciones en los peores momentos de la pandemia». «También es un reconocimiento para la futura protección en caso de secuelas graves o las indemnizaciones derivadas del fallecimiento», añadió la delegada de este sindicato que en mayo de 2021 logró el primer reconocimiento de la enfermedad profesional a un trabajador del ámbito sanitario contagiado por la covid-19 en España. Fue una sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número 3 de Talavera de la Reina (Toledo).

Según el CSIF, aún existen numerosas trabas por parte de la Seguridad Social y de los servicios de prevención de las administraciones y de las empresas para el reconocimiento de esta contingencia profesional, lo que produce que se registren menos casos oficialmente y no aparezcan en las estadísticas del Ministerio de Trabajo.