Un niño recibe una vacuna contra la covid en Israel. / R. C./Vídeo: E. P.

Los niños de 5 a 11 años recibirán las primeras vacunas el 15 de diciembre

Las autonomías decidirán qué grupos priorizan y si usan colegios, hospitales o vacunódromos, pero deberán pinchar la segunda dosis en ocho semanas

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

Los niños españoles recibirán los primeros pinchazos contra la covid en una semana. La Comisión de Salud Pública, conformada por técnicos y responsables del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas, aprobó hoy, siguiendo los consejos de la Ponencia de Vacunas, iniciar el próximo 15 de diciembre la vacunación contra el coronavirus de todos los españoles de 5 a 11 años.

Los responsables sanitarios autonómicos dispondrán en el próximo mes y medio de viales suficientes para pinchar con una primera dosis a los 3,3 millones de chicos de estas edades que hay en España, quienes recibirán la segunda inoculación del suero que completará su inmunización contra el virus menos de dos meses después de la primera, con ocho semanas de separación.

El objetivo de la medida sanitaria es reducir el número de infecciones en este grupo de edad, que en la actualidad dobla la incidencia media del país, y también rebajar el alto nivel de transmisión del virus a sus familiares y allegados, a los trabajadores de los centros educativos y a la población general.

La Comisión de Salud Pública dejó el diseño concreto de las campañas de vacunación, tanto la fijación de las prioridades de inmunización como la elección de los lugares de administración más eficaces, en manos de cada comunidad autónoma, según confirmó la ministra de Sanidad, Carolina Darias. Ya hay anuncios previos de varios modelos. La Comunidad de Madrid tiene previsto usar los hospitales públicos y los grandes vacunódromos, como el Zendal o el palacio de deportes Wizink Center, para pinchar a los menores. Otros territorios, como Andalucía por ejemplo, sopesan desarrollar el grueso de la inmunización en los propios centros educativos a los que asisten los niños.

La campaña se hará en paralelo con inoculación de tercera dosis a mayores de 60 años y sociosanitarios, a quienes se quiere tener inmunizados para la Nochebuena

Serán también los responsables autonómicos quienes decidan por quién empiezan las vacunaciones, si priorizan por las edades de los niños o si deciden vacunar primero a los que corren mayores riesgos sanitarios potenciales si se infectan con el coronavirus, como pueden ser los menores inmunodeprimidos, con cáncer, con cardiopatías congénitas, con enfermedades pulmonares crónicas o con otras patologías graves.

Este grupo de edad todavía no había iniciado su proceso de inmunización porque hasta el 25 de noviembre pasado la Agencia Europea del Medicamento (EMA) no autorizó la medida. Lo hizo tras comprobar la eficacia de las pruebas clínicas de la vacuna de Pfizer en niños, que indicaron una inmunización contra la covid del 90%, y la inexistencia de efectos secundarios relevantes en estas edades tras la administración del suero. Solo se registraron algunos problemas leves tras el pinchazo, como dolor localizado en la zona, malestar general, dolores musculares o de cabeza y fiebre entre las 24 y las 48 horas posteriores. Los pequeños de menos de 5 años tendrán que esperar a 2022 para inmunizarse, pues los estudios clínicos sobre los efectos de la vacuna en su organismo no han finalizado.

Los chicos de 5 a 11 años son el grupo de edad con mayor nivel de contagio por la enfermedad, aunque en la mayor parte de los casos con una afectación leve. Según los últimos datos, tienen una incidencia media de 412 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, con lo que prácticamente duplican los 242 de la población general. También son un importante vector de contagios entre sus progenitores, como lo demuestra que los grupos de edad de 30 a 49 sean los otros segmentos con mayor tasa de infecciones del país.

Viales suficientes

La primera remesa de vacunas pediátricas de Pfizer, la marca de suero autorizada por la EMA para abordar la inmunización de los niños, con 1,3 millones de dosis, llegará a España el próximo día 13 y se prevé que un día después ya estén en las cámaras frigoríficas y almacenes de todas las comunidades autónomas, para que puedan empezar la campaña a partir del 15 de diciembre.

La inmunización de los más de tres millones de chicos de 5 a 11 años españoles se podría realizar a una gran velocidad puesto que en enero se espera que la farmacéutica entregue al Ministerio de Sanidad otros dos millones de dosis de la vacuna infantil. Este suero se inyectará a cada niño en una dosis de 10 microgramos, un tercio de la cantidad que reciben adolescentes y adultos, y el segundo pinchazo, el que completa la inmunización, se realizará ocho semanas después para facilitar que casi todos tengan una primera dosis antes de empezar con la segunda.

No obstante, la Comisión de Salud Pública reclamó a todas las autonomías que la puesta en marcha de la campaña de vacunación infantil se haga en paralelo y sin perjudicar el proceso de finalización de la administración de la tercera dosis a mayores de 60 años y personal sanitario y sociosanitario y de la primera dosis a los adultos que aún no se habían vacunado. La ministra avanzó que la idea con la que trabaja su departamento es que la mayoría de los sanitarios y mayores de 60 años tengan su dosis de refuerzo antes de Nochebuena, para minimizar los más que posibles contagios en las reuniones familiares.

La farmacéutica Pfizer distinguirá los viales del suero, para evitar equivocaciones en esta vacunación en paralelo, con un tapón de distinto color para cada franja de edad. Será naranja en el caso del suero infantil y morado para los recipientes para los pinchazos de jóvenes y adultos.

La comisión también pidió a todas las autoridades sanitarias que recalquen en sus mensajes la necesidad de que, con independencia del proceso de vacunación, la población no se relaje en el necesario mantenimiento de las principales medidas preventivas para evitar los contagios, como el uso obligado de mascarillas en interiores o en exteriores cuando no se pueda mantener la distancia de 1,5 metros, el lavado frecuente de manos, el uso de geles viricidas, el mantenimiento de la distancia de seguridad, y la ventilación frecuente de las estancias.

«Una vacuna eficaz y segura»

Los pediatras han hecho un llamamiento a la tranquilidad y han animado a los padres a inmunizar a sus hijos porque la vacuna de Pfizer, que se empezará a administrar en España a los 3,3 millones de niños de 5 a 11 años a partir del 15 de diciembre, es «eficaz y segura», como señala Francisco Álvarez (Ciaño de Langreo, Asturias, 62 años), coordinador del comité asesor de vacunación de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Álvarez recuerda que aunque la covid en los menores de 12 años se presenta, en general, con cuadros leves y asintomáticos, el riesgo cero no existe y confía también en que las vacunas ayuden a reducir la incidencia de contagios entre los menores de 12 años, la más alta de todos los segmentos de edad: 450 casos frente a los cerca de 250 de media general, casi el doble.

El pediatra ve bien que la Comisión de Salud Pública haya decidido separar ocho semanas la segunda dosis, en lugar de los 21 días habituales en la vacuna de los adultos. Se ha optado por el modelo canadiense, que cree que separándola más en el tiempo, el suero aumenta su inmunidad. «Lo importante es que los niños se vacunen para protegerlos». Serán ahora las consejerías de cada comunidad autónoma las que decidan si administran la vacuna en centros de salud, vacunódromos e incluso en colegios, pues hay gobiernos regionales que llevan a los centros escolares su calendario ordinario de vacunación.

A partir del 13 de diciembre llegarán 1, 3 millones de vacunas y en enero, otros dos millones. También serán las comunidades las que establezcan los criterios de prioridad a la hora de administrar los sueros, si por edades o por grupos de riesgo (inmunodeprimidos, niños con enfermedades crónicas, en tratamiento por otras patologías…), que es más complejo precisamente por esas circunstancias.

Álvarez no descarta que tras los primeros pinchazos se produzca un aumento de llamadas de padres inquietos por algún efecto secundario. «Los efectos secundarios son los mismos que se producen en adultos e incluso un poco menos, al ser un tercio de la dosis. Son efectos que ya conocemos, fiebre, escalofrío, dolor de cabeza, dolor muscular, cansancio….», resume el doctor, que recuerda que en Estados Unidos ya se han administrado 3 millones de vacunas pediátricas y los efectos secundarios reportados no son distintos a estos. «Podemos estar muy tranquilos», apunta. «Si el niño tiene unas décimas o le duele un poco la cabeza tomará un analgésico, paracetamol o ibuprofeno, y habrá padres que se agobien mucho y llamen. No es descartable que haya más llamadas, pero para eso estamos aquí. Y para resolver dudas», apostilla el médico que pide a los padres que no recurran a Google sino a su pediatra o su enfermera de Pediatría.