Luces de Navidad en Valencia. / EP

Sanidad recomienda limitar el número de participantes en eventos navideños

El CCAES avisa de que Ómicron puede tener un «impacto alto» en la población si se expande «ampliamente»

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

El empeoramiento de la situación epidemiológica, con la amenaza de la nueva variante Ómicron en el horizonte, puede derivar en restricciones de cara a la Navidad. Por primera vez en la sexta ola, el Ministerio de Sanidad recomendó este martes la puesta en marcha de medidas para evitar el aumento de contagios y en concreto, pidió «establecer límites en el número de participantes en eventos públicos y sociales, especialmente durante las celebraciones de las fiestas navideñas», aunque sin dar cifras concretas sobre cuáles deben ser esos «límites».

La advertencia fue publicada en el documento 'Evaluación rápida de riesgo. Variantes de SARS-CoV-2 en España: Ómicron y Delta', un texto elaborado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), que dirige Fernando Simón.

El ministerio elabora las 'evaluaciones rápidas de riesgo' cuando aparecen variantes que se bautizan como «de preocupación», lo que ha ocurrido con Ómicron, y el escrito que vio la luz ayer es el sexto desde el inicio de la pandemia. En el documento, la reducción de participantes en eventos navideños no es la única petición que realizan los expertos del CCAES a la vista del «contexto epidemiológico actual» y de «las incertidumbres asociadas a la variante Ómicron».

También solicitan «la implementación precoz de las medidas de prevención», esto es, «el uso adecuado de mascarilla, la distancia interpersonal, la ventilación adecuada en los espacios cerrados y la higiene de manos», y aconsejan «continuar aumentando los porcentajes de cobertura vacunal y la administración de dosis de refuerzo en poblaciones diana». Además, reclaman «intensificar las medidas de control y seguimiento de las personas procedentes del sur de África».

Tras la aparición de los dos primeros casos de Ómicron en España, ambos en Madrid y con la pauta completa (el segundo, confirmado este martes, en una mujer de 61 años procedente de Sudáfrica vía Ámsterdam y vacunada con AstraZeneca), y la sospecha de otros dos en Cataluña, los epidemiólogos del CCAES consideran que «el riesgo de nuevas introducciones» de la variante es «muy alto» y el de diseminación, «alto». Y sostienen que si la mutación se expande ampliamente en la población, «lo que estará condicionado tanto por la confirmación de la transmisibilidad aumentada como por las características que presente respecto al escape inmunitario», «el impacto puede ser alto».

La Comisión de Salud Pública, el órgano que reúne a los técnicos del ministerio y de las comunidades autónomas para gestionar la pandemia, ya tiene sobre la mesa la posibilidad de establecer restricciones, aunque este mismo martes, la ministra Darias priorizó un aumento del número de vacunados (España está ya en el 90%) y las terceras dosis para mayores de 60 años y grupos vulnerables frente a las limitaciones.

«Primero y antes de las restricciones hay que vacunar. Ya sabemos que esto es lo que funciona», apuntó en la Ser Darias, que también anunció que las dosis para vacunar a los niños de entre 5 y 11 años no llegarán hasta la segunda quincena de diciembre. Así, la situación epidemiológica de las próximas semanas marcará la posibilidad de establecer, o no, restricciones en Navidad.

Por el momento, la curva de la pandemia sigue sin dar respiro y este martes continuó su tendencia al alza. La incidencia acumulada volvió a crecer, nueve puntos, hasta situarse en los 208,50, por encima de los 200 por primera vez desde el 2 de septiembre. También aumentaron los contagios en las últimas 24 horas, que se situaron en los 10.261, rompiendo la barrera de los 10.000 tres meses después, y el número de fallecidos, con 44. El incremento de los positivos ya incide claramente en la presión hospitalaria y la ocupación de las UCI por pacientes covid subió al 7,76% (7,33% el lunes).