Una sanitaria administra la tercera dosis a una residente en septiembre del año pasado. / Efe

Llega la cuarta dosis de la covid-19: las claves de la vacunación

Tres millones de residentes en geriátricos y mayores de 80 años podrán recibir a partir del lunes el segundo pinchazo de refuerzo

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

La cuarta dosis de la vacuna contra la covid-19 comenzará a inocularse desde el lunes en toda España. La situación de la pandemia de la covid-19 nunca había sido mejor que ahora, con la incidencia acumulada y la ocupación de las UCI en mínimos (aunque en septiembre aún se registran 62 fallecidos de media al día), pero en el horizonte pueden asomar complicaciones, como un posible aumento de los casos en otoño o la aparición de nuevas variantes más contagiosas; unos riesgos que en parte se mitigarán con este segundo pinchazo de refuerzo, que llega con algunas novedades respecto a los anteriores, y también con algunos temores.

¿Quiénes recibirán ahora la cuarta dosis?

En un primer momento, la vacuna se administrará a tres millones de residentes en geriátricos y mayores de 80 años, aunque la Comisión de Salud Pública ha dado su visto bueno a que progresivamente puedan recibir el pinchazo todos los mayores de 60 años, el resto de los residentes en centros de mayores y otros centros de discapacidad, los menores de 60 con condiciones de riesgo y el personal sanitario. Algunas comunidades prevén que se pueda iniciar la vacunación en los menores de 80 años dentro de dos semanas. Además, ya tienen inoculada la cuarta dosis unas 350.000 inmunodeprimidos (personas trasplantadas, en tratamiento por cáncer o mayores de 40 años con síndrome de Down).

¿Qué vacunas se administrarán?

Aquí se encuentran algunos de los cambios más importantes. Esta vez, las autoridades sanitarias administrarán vacunas adaptadas a las variantes de ómicron, llamadas bivalentes. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, contó que España ya dispone de 10 millones de dosis y espera recibir hasta 44 millones antes de final de año. Según detalló la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) cuando aprobó, el 1 de septiembre, los nuevos compuestos, «estas vacunas son versiones adaptadas de las vacunas originales Comirnaty (Pfizer/BioNTech) y Spikevax (Moderna) destinadas a atacar la subvariante ómicron BA.1, además de la cepa original de SARS-CoV-2.

Las vacunas se adaptan (es decir, se actualizan) para que coincidan mejor con las variantes que circulan». La agencia europea recuerda que estas dosis son altamente efectivas si antes se ha recibido la pauta completa. Sobre los efectos secundarios, los ensayos apuntan a que son similares a los de las anteriores vacunas, «leves y de corta duración». «Los nuevos compuestos ofrecen unos resultados espectaculares», corrobora Rafael Bengoa, exdirector de Sistemas de Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que adelanta que las vacunas del año que viene ya serán intranasales.

¿Dónde se vacunará?

Salvo catástrofe, las imágenes de las colas en los grandes 'vacunódromos' parecen haber pasado a la historia. Esta vez, las inoculaciones se realizarán en las residencias de mayores o en los centros de salud, con cita previa.

¿Coincidirá con la campaña de la gripe?

Según el calendario del Ministerio de Sanidad, la campaña de vacunación contra la gripe comenzará entre el 26 de septiembre y el 17 de octubre, en función de la disponibilidad de vacunas. De esta forma, las comunidades que ya tengan dosis de la gripe podrán administrar las dos, una en un brazo, y la otra, en el otro. E incluso, las vacunas de la covid y de la gripe se podrán administrar también conjuntamente con otras, como la vacuna frente a neumococo.

¿Por qué se administrará ahora la cuarta dosis?

«Hubo un momento, antes del verano, con la incidencia subiendo, que pareció propicio para administrar la cuarta dosis. Pero paradójicamente, la vamos a inocular ahora, que estamos en una buena situación», apunta Fernando Moraga-Llop, vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología. De hecho, en abril, hace medio año, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la EMA ya pidieron que se inoculara la cuarta dosis a los mayores de 80 años. Pero entonces, Carolina Darias aspiraba a que, para la cuarta dosis, pudiera utilizarse la vacuna española de Hipra, «que además, al ser de otra farmacéutica, hubiera servido para cumplir con la recomendación de la pauta heteróloga», subraya Llop. Pero este objetivo no se ha cumplido porque la EMA aún no ha dado su visto bueno al compuesto de la farmacéutica catalana. En cualquier caso, aquí también vale el 'más vale tarde que nunca' y el cuarto pinchazo sigue siendo necesario. «Estas vacunas servirán para prevenir enfermedades graves», destaca el vacunólogo.

La fatiga vacunal, el gran temor

España ha sido un país ejemplar en la vacunación contra la covid, con una tasa del 92'8% de vacunados con las dos primeras dosis. Pero en el tercer pinchazo ha comenzado a notarse lo que los expertos denominan 'fatiga vacunal' y el índice de quienes tienen esta primera dosis de refuerzo ha caído, aunque no entre los mayores de 70 años, donde está en el 92,6%, es decir, casi todos los que tienen la segunda han recibido también la tercera. «Pero sí existe un riesgo de que ahora se la ponga menos gente», asevera Llop.

«La buena evolución de la pandemia y debates como el del fin de la mascarilla en el transporte público pueden hacer que determinadas personas no la vean tan necesaria», apunta esta especialista. «Vamos a un invierno en el que van a convivir la covid-19, la gripe y los virus sinciciales, y algunas personas son muy vulnerables por no haber pasado estos virus en los últimos años por las medidas de protección. Todo ello puede tensionar el sistema de salud», indica, por su parte, Bengoa, que pide una «campaña agresiva» para animar a la vacunación.