Fernando Simón. / Ep

Simón pide que España atraiga turistas con menos «euforia»

Admite que el Gobierno «no sólo tiene en cuenta factores sanitarios» y achaca al fin del estado de alarma la ralentización en el descenso de contagios

ÁLVARO SOTO | MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

La discusión entre salud y economía vuelve a estar encima de la mesa del Gobierno, y con una fuerza renovada ante la llegada del verano. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, no se esforzó este lunes en ocultar este debate. Al contrario, durante su comparecencia semanal, afirmó en varias ocasiones que no es favorable a que desde el Ejecutivo se lancen mensajes «eufóricos» para que España atraiga a los turistas.

«Yo querría que se rebajara la euforia para que no venga aquí todo el mundo. Me gustaría que esos mensajes se dieran en voz baja», dijo ayer Simón, que con suavidad en las formas, envió un recado a los miembros del Gobierno más interesados en que España vuelva a convertirse en el destino predilecto del turismo europeo este año. Y lo hizo, además, en un día simbólico, cuando los británicos ya pueden viajar a España sin restricciones e incluso sin PCR.

Eso sí, Simón reconoció que su voz es «solo una más» dentro del Ejecutivo. «Hay muchos aspectos que ahora se están valorando, no solamente el sanitario, aunque quizá sea el más importante. Pero existen otros factores sociales que hay que tener en cuenta. No todo depende de mí», admitió el director de Emergencias.

Sus advertencias fueron corroboradas por los datos. Simón aseguró que el descenso de los indicadores de la pandemia en España, notable durante las dos últimas semanas, se está «ralentizando», y achacó ese hecho al final del estado de alarma, hace algo más de dos semanas, que ha provocado un aumento de los contactos sociales y la movilidad. «Con el fin del estado de alarma ha habido gente que se ha venido arriba», afirmó gráficamente Simón, que espera que esta menor velocidad en la caída de contagios sea «un efecto pasajero» achacable únicamente a los primeros días sin alarma.

Aun así, la intervención de Simón fue más prudente que la de semana anterior. Si el lunes pasado hablaba de que «en no muchos días» el Ministerio de Sanidad se iba a replantear una flexibilización del uso de la mascarilla en exteriores, este lunes recordó que los grupos de edad donde hay menos porcentaje de vacunados, especialmente los jóvenes, deben respetando «medidas importantes» para evitar riesgos. «Tenemos que seguir manteniendo la prudencia hasta tener una cobertura mayor», aseveró.

Mejor perspectiva

De cualquier forma, las estadísticas siguen ofreciendo una perspectiva mejor que la de hace apenas unas semanas. El Ministerio de Sanidad notificó ayer 11.067 nuevos contagios durante el fin de semana, una cifra muy similar a la del lunes pasado, cuando se contabilizaron 11.061, pero se rompió la tendencia a la baja que había comenzado a finales de enero. La cifra global de contagios en España se eleva ya a 3.647.520 desde el inicio de la pandemia, según las estadísticas oficiales, que solo recogen a las personas que han dado positivo en un test. También se frenó el descenso en el número de fallecidos, que ayer se quedó en 91, frente a los 93 del lunes anterior. El global de muertos en España desde marzo del año pasado se sitúa en 79.711.

La incidencia acumulada volvió a descender, como lo viene haciendo ininterrumpidamente desde el 26 de abril. Ayer se quedó en 129,41 casos, seis menos que el viernes. Todas las comunidades, salvo el País Vasco (219) y Madrid (202) están por debajo de los 200 casos.

La presión hospitalaria siguió aligerándose. En España, actualmente, están ingresadas por coronavirus 5.614 personas, de las que 1.627 se encuentran en las unidades de cuidados intensivos. Los pacientes covid representan el 4,51% de las camas totales y el 16,71% de las UCI.