Miquel Iceta. / Efe

El Ejecutivo «apoyará» a las comunidades que pidan un estado de alarma

El PP asegura que en quince días podría entrar en vigor una ley de pandemias

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

El anuncio de que el Gobierno abre la puerta a cambios legales si el Supremo tumba las restricciones unido a las imágenes de las celebraciones multitudinarias sin mascarillas ni distancia de este fin de semana reabrió el debate político sobre la precipitación o no de levantar el estado de alarma cuando la mayoría de las comunidades se mueven en una incidencia muy alta.

El ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta, reiteró hoy la decisión del Gobierno de que «en este momento no toca» un estado de alarma, si bien anunció en la radio pública vasca que, «si el lehendakari o cualquier presidente autonómico lo plantease» para su comunidad, «el Gobierno lo estudiaría y lo apoyaría». No obstante, el ministro insistió en que, tras la conclusión del estado de alarma el pasado día 9, hay «instrumentos suficientes» para tomar las medidas que eviten la expansión de la pandemia.

En el PP, sin embargo, siguieron apostando por el denominado 'plan B', la ley de pandemias para limitar derechos fundamentales sin necesidad de recurrir a la legislación de excepción, aunque sea solo por territorios. El secretario general del PP, Teodoro García Egea, garantizó el apoyo del principal partido de la oposición a esa hipotética nueva normativa que, según dijo, «en 15 días puede entrar en vigor». «Nosotros tenemos registrada una propuesta. El Gobierno debería pensar más en propuestas útiles que en de quién parten. Les cedemos el plan con tal de que este desaguisado se solucione», afirmó el número 2 del PP.