Universidad de Castilla-La Mancha

Descubren que la planta de tabaco puede tratar la depresión

Crocinas de azafrán aplicadas a la planta permiten generar un medicamento fitoterapéutico

J.M.L. Albacete

Que el tabaco resulta pernicioso para la salud es algo que a estas alturas ya nadie cuestiona. Sin embargo, la planta de la que se obtiene es la base de un medicamento fitoterapéutico cien por cien natural que han logrado elaborar el grupo de Biología Molecular y Fisiología Vegetal del Instituto Botánico de la Universidad de Castilla-La Mancha y el grupo de Biotecnología Aplicada de Plantas de la Universidad de Lérida.

Para ello ha habido que recurrir a la unión del azafrán con la planta de tabaco pues, mediante el uso de técnicas de biotecnología, ha sido posible obtener plantas de tabaco capaces de sintetizar y acumular crocinas en diferentes especies de Nicotiana. Estas crocinas son compuestos que están limitados a unas pocas especies de plantas, entre ellas el estigma de la flor del azafrán. Según estos investigadores, las crocinas tienen un efecto positivo en el tratamiento de la depresión y la demencia y ya están ampliamente descritas sus propiedades analgésicas, sedantes, anticancerígenas y de protección neurológica.

Además, según estos dos grupos de científicos, las crocinas son poderosas neutralizadoras de radicales libres, lo que se asocia con la amplia gama de sus beneficios para la salud. Desde el punto de vista industrial, la producción de estos principios activos para su uso farmacéutico está limitado por el propio coste de la especia. Por ello, estos investigadores seleccionaron la planta de tabaco como plataforma de producción de crocinas debido a su alta versatilidad metabólica y a su gran capacidad de producción a diferencia del azafrán.

Esta investigación abre ahora una nueva vía para la producción de estos pigmentos de crocinas a gran escala y su aplicación en la industria farmacéutica.