Emiliano García-Page. / Efe/Vídeo: ATlas

Sanidad plantea que el uso de la mascarilla se flexibilice en julio

Madrid y Castilla-La Mancha presionan para adelantar el fin de la obligatoriedad de este elemento de protección

MELCHOR SÁIZ-PARDO | ÁLVARO SOTO Madrid

El posible final del uso obligatorio de las mascarillas en el exterior ya tiene una fecha aproximada: finales de julio. Si los indicadores de la pandemia continúan con su tendencia a la baja y la vacunación se mantiene al mismo ritmo que ahora, será entonces cuando el Gobierno flexibilizará la utilización de este elemento de protección, según adelantó este lunes el director del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias (CCAES), Fernando Simón.

En las últimas jornadas de julio, España estará cerca de haber logrado su objetivo de vacunar al 70% de la población, que se había marcado para el 31 de agosto, pero que se puede adelantar por el aumento en el número de vacunas recibidas por el país. En ese momento, según Simón, «es posible que el uso de las mascarillas no sea ya necesario en algunos lugares concretos», en referencia a los espacios al aire libre en los que se pueda mantener una distancia de metro y medio.

Hace dos semanas, el director del CCAES anunció que Sanidad iba a estudiar «en no muchos días» la posibilidad de suprimir las mascarillas en los espacios abiertos, pero desde entonces, el departamento de Carolina Darias no ha dado ningún paso en esa dirección. Al contrario, el pasado lunes, el propio Simón cambió el tono y envió un mensaje de prudencia, después de que el descenso de los principales indicadores de la pandemia se ralentizara como consecuencia del relajamiento de las medidas por el final del estado de alarma, el 9 de mayo.

Sin embargo, el debate volvió a saltar este lunes, después de que Castilla-La Mancha, gobernada por el socialista Emiliano García-Page, y la Comunidad de Madrid, presidida por la popular Isabel Díaz Ayuso, coincidieran en presionar al Gobierno central para que adelante la flexibilización.

Page afirmó que su Gobierno va a plantear al Ejecutivo central y a las demás comunidades autónomas que «de forma inminente» se suprima la obligatoriedad de llevar la mascarilla en espacios abiertos al aire libre. En concreto, «antes de que llegue el mes de julio». «Los españoles han cumplido como pocos en Europa y merecen un reconocimiento», afirmó el presidente castellano-manchego.

En la misma línea se pronunció su homóloga madrileña. «Los ciudadanos están cansados, y más ahora con el calor. Y vemos también que las cifras de la pandemia son cada vez mejores», argumentó Ayuso en declaraciones durante Madrid Fusión. Eso sí, la presidenta madrileña se mostró prudente y señaló que la medida debe tomarse «con sensatez».

El Ministerio de Sanidad quiere que la flexibilización del uso de la mascarilla se decida de forma homogénea para toda España y cuenta con que el descenso de los indicadores de la pandemia sean similares en todo el país, no como actualmente, cuando existen grandes diferencias entre, por ejemplo, el País Vasco o la Comunidad Valenciana. Aun así, no descarta una ley a la carta por regiones si la incidencia acumulada «es desigual», aseveró Simón.

Además, el departamento de Darias se encuentra con una dificultad de calendario. Cambiar la actual ley, que se aprobó en el Parlamento a finales de marzo y se publicó en el Boletín Oficial del Estado el día 30 de ese mes, con una gran polémica de por medio, porque obligaba a su utilización en cualquier espacio público, incluida playas y montañas (ley 'rebajada' en las semanas siguientes por el Consejo Interterritorial de Salud), requerirá un trámite legal que debe coincidir con la situación epidemiológica: no tendría sentido aprobar una norma que aligerase el uso de la protección si los contagios y la incidencia se disparasen por algún motivo inesperado. «Estamos pensando en las fechas adecuadas. Es un asunto que debemos plantear en las próximas semanas, pero hay que calcular el momento adecuado», insistió Simón.