Los doctores René de Lamar, a la izquierda, y Javier Olazarán, en las instalaciones de CANARIAS7 momentos antes de la entrevista. / juan carlos alonso

«Posiblemente en una década el alzhéimer estará controlado»

Javier Olazarán es una de las voces más autorizadas a nivel internacional en la investigación de la enfermedad neurodegenerativa

José Luis Reina
JOSÉ LUIS REINA Las Palmas de Gran Canaria

Aprovechando su estancia en Gran Canaria para participar en la XXIV Reunión Anual de la Sociedad Canaria de Neurología, Javier Olazarán, neurólogo del hospital Gregorio Marañón, jefe de equipo de la Unidad de Trastorno de Memoria de HM Hospitales y director científico de la Fundación María Wolff, visitó las instalaciones de CANARIAS7 junto al doctor René de Lamar para hacer balance de los hitos conseguidos en la investigación del alzhéimer y de los pasos que se darán a corto, medio y largo plazo. «No cabe ninguna duda de que el deterioro cognitivo está asociado al envejecimiento de la población, creciendo de manera exponencial a partir de los 65 años y multiplicándose por dos la prevalencia en la población cada cinco años, de modo que los mayores de 85 años, prácticamente una de cada tres personas sufren demencia», aclara el neurólogo Olazarán, añadiendo que «en aproximadamente tres cuartas partes de esas personas, el alzhéimer es la causa de la demencia, sola o en combinación con otras patologías».

«Esta enfermedad es el monstruo»

Para el doctor, «esta enfermedad es el monstruo que tenemos que conocer y controlar, no digo curar, pero por lo menos controlar, y está claro que cada vez lo conocemos mejor». En este sentido y coincidiendo con el análisis de René de Lamar, Olazarán señala que « ya sabemos perfectamente todo lo que pasa en la enfermedad de alzhéimer, que empieza aproximadamente dos décadas antes de que empiecen los síntomas». Durante este proceso, «se va agregando un péptido, que es una proteína pequeña, y que se piensa que inicialmente es buena. De hecho, el amiloide es un péptido antimicrobiano natural, aunque llega un momento en el que su presencia sea excesiva, dando lugar al inicio de la neurodegeneración».

Diagnóstico preclínico

Este diagnóstico precoz es fundamental para poder controlar la enfermedad a medio plazo. «La marca bioquímica del alzhéimer es lo que ya podemos detectar cuando no existen apenas síntomas, lo que llamamos el diagnóstico preclínico. Por su parte, cuando aparecen los primeros síntomas, lo que llamamos diagnóstico prodrómico, cuando esa persona lo único que le pasa es que, por ejemplo, llega a un sitio y no se acuerda muy bien a qué iba ahí, o que no le sale alguna palabra porque no la recuerda, o algún pequeño despiste. Con esos primeros síntomas ya podemos diagnosticar con cien por cien de precisión que existe la enfermedad de alzhéimer en el cerebro, y eso es lo que ha revolucionado el campo».

Un proceso complejo

Estos pequeños síntomas que menciona el reputado neurólogo empiezan como dos décadas después de que todo el proceso se inicie. «Este proceso, que tenemos casi todos a partir de los 50 o desde los 60 años, pueden derivar en demencia en algunas personas y en otras no. Podemos detectar quiénes serán esas personas que lo desarrollen, teniendo en cuenta que es un proceso tremendamente complejo ya que tenemos unos 20 años de síntomas y otros 20 años de presíntomas».

Javier Olazarán. / juan carlos alonso

Lo importante en opinión de Olazarán es que «sabemos exactamente todos los pasos químicos, y ahora lo que tenemos que intentar hacer es controlar todos esos pasos para conseguir que no avancen». Sobre los próximos hitos a lograr, si la evolución de la investigación sigue dando frutos tan importantes, el doctor afirma que «es una enfermedad que se va a controlar en las fases iniciales, consiguiendo que no llegue a la fase de total demencia, posiblemente en la próxima década», sentencia.

«Es importante que todos los profesionales sanitarios estemos implicados en el objetivo de envejecer con éxito y de retrasar la manifestación de deterioro».

«No tenemos fármacos que actúen sobre las lesiones estructurales»

El doctor René de Lamar recuerda que «estamos en la década, según la Organización Mundial de la Salud, del envejecimiento activo y saludable. Si sabemos que el periodo prodrómico tiene tantos años, si nosotros podemos incidir en ese periodo y somos capaces de darle a las personas años con relativa calidad y disminución de la pérdida de función, estamos ganando», apunta el doctor, añadiendo que «ese es el objetivo de la ciencia». Además, señala que «no tenemos fármacos que actúen sobre las lesiones estructurales».

«En las tres décadas que llevo ejerciendo la neurología he visto un cambio con mis pacientes»

Los avances, gracias a la heroica labor de personas como Olazarán, son pequeños pasos que son verdaderos éxitos mundiales para, en un futuro, conseguir controlar a una de las enfermedades más crueles que existen. Olazarán se muestra optimista, «he visto un cambio y creo que ese ritmo lo vamos a mantener», apunta ambicioso. Por su parte, René de Lamar subraya que «es importante que todos los profesionales sanitarios estemos implicados en el objetivo de envejecer con éxito y de retrasar la manifestación de deterioro. De lo contrario tendremos antes una persona con demencia, con costes sociales y económicos».