Natividad Calvente, en las palabras de bienvenida. / juan carlos alonso

Ponerle corazón, la receta ante un episodio cardiovascular

Encuentro. 'XL Semanal' y Novartis celebraron este martes un foro sobre la alta incidencia de las enfermedades cardiovasculares

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en Canarias, en toda España y en Europa. Y Canarias tiene el mayor índice de mortalidad por cardiopatía en España. Sobre esos dos ejes se articuló el encuentro ' Ponle corazón', organizado por la revista 'XL Semanal', del grupo mediático Vocento, y la farmacéutica Novartis. El evento, en colaboración con el Servicio Canario de Salud, se celebró e n las instalaciones de CANARIAS7, en El Sebadal, en la capital grancanaria.

El encuentro fue inaugurado por Mar Cohnen, directora de 'XL Semanal' y Natividad Calvente, responsable de Corporate Affairs de Novartis. Seguidamente tuvo lugar una mesa redonda en torno a un nuevo abordaje para la primera causa de muerte en Canarias, con la participación de Conrado Domínguez, director del Servicio Canario de Salud; Federico Segura, presidente de la Sociedad Canaria de Cardiología; Vanessa Déniz, presidente de Semergen Canarias; Ricardo Curto, presidente de la asociación de pacientes Canarios con Corazón; María Dolores Amador, técnico de la Dirección General de Programas Asistenciales del SCS, y a continuación un encuentro, a modo de diálogo, con Joan Carles March, médico, doctor en Medicina, especialista en Salud Pública y uno de los grandes impulsores de las escuelas de pacientes.

Entre las cuestiones que se pusieron sobre la mesa estaban la importancia de que el paciente asuma lo que significa una enfermedad cardiovascular, que se «empodere» y que mantenga la disciplina en cuanto a las pautas a seguir, no solo en los tratamientos sino en el estilo de vida.

En ese sentido, Federico Segura subrayó cómo muchos de los pacientes que tienen una crisis cardiovascular abandonan los tratamientos sencillamente porque, superado el momento crítico, entienden que ya no es necesario seguir a rajatabla las pautas marcadas.

Así lo reconoció, desde la experiencia del paciente, Ricardo Curto, quien a su vez incidió en la importancia de que esos pacientes, y todos en general, tengan un acceso fácil, presencial y regular, con los médicos, tanto los especialistas como los de Atención Primaria.

En esa línea, Vanessa Déniz lamentó el poco tiempo de que disponen los medios de Atención Primaria: «Con tres minutos por paciente es que no da tiempo para más», con el añadido de que durante la pandemia las listas de espera se han disparado por el hecho de que se pidió a la población que evitase, salvo urgencia, acudir a los centros de salud.

Al respecto, Conrado Domínguez admitió esas limitaciones, pero puso en valor el esfuerzo de los profesionales de la sanidad pública de las islas para hacer frente al parón que se produjo en la pandemia y la necesaria continuidad de los programas que desde hace años desarrolla el SCS para atender las enfermedades cardiovasculares y su elevada incidencia.

Tanto el director general del Servicio Canario de Salud como el resto de intervinientes coincidieron en la importancia de que la divulgación de los hábitos de vida saludable -que tanto ayudan a evitar las incidencias cardiovasculares- se consolide como una materia más en las aulas de las islas. «Como una asignatura curricular», llegó a defender Vanessa Déniz.

Asimismo, se insistió en que, más allá de lo meramente sanitario e incluso de lo educativo, es preciso un planteamiento transversal, pues el mapa de la salud va de la mano del que dibuja la situación económica y social, tanto en Canarias como en toda España.

Una de las conclusiones, por tanto, es que las enfermedades cardiovasculares tienen un alto coste en vida s, también desde el punto de vista económico para la administración sanitaria e incluso por su repercusión laboral, pero precisan de planteamientos estructurales y multisectoriales para abordar soluciones con garantías de futuro.

El tramo final de la jornada se centró en las aportaciones de Joan Carles March, que puso en valor la importancia del factor emocional para afrontar una enfermedad cardiovascular.

Incidió en los beneficios de las escuelas de pacientes, no solo por lo que supone para el enfermo conocer su patología, sino por compartir las experiencias con otros pacientes que, como él, tienen el mismo problema y lo superan. En esa línea, insistió en la importancia de que el paciente no se sienta solo y de que su entorno le ayude a convivir con la enfermedad.