Pifias y errores en la noche de Reyes

08/01/2019

Últimamente la llegada de sus Majestades de Oriente no solo ha destilado ilusión, sino también gazapos dignos de mención. Veamos algunos de ellos.

Sin duda alguna, la noche de Reyes despierta la ilusión de jóvenes e incluso adultos. Sin embargo, de un tiempo para acá, a dicha dosis de felicidad se ha adherido un buen carrusel de pifias y gazapos que, en algunos casos, se ha vuelto más que virales.

El Baltasar de Andoain: «Los padres son los reyes»

En Andoain (Euskadi), la sustitución del habitual Baltasar -aquejado por una gripe- generó una situación paradójica en un momento cumbre de la noche. Debido a sus problemas con el idioma, y por la prontitud de los acontecimientos, apenas pudo prepararse el discurso correspondiente.

Con todo ello, el castellano de su Majestad le pasó factura, y la muchedumbre se encendió cuando, en uno de los momentos álgidos de la noche, Baltasar entonó ante miles de niños que «los padres son los reyes».

Aquel error idiómatico -tal y como argumentó a posteriori- tomó dimensiones bíblicas -o más bien babilónicas, poniéndonos en el contexto del juego de lenguas-. Incluso Melchor y Gaspar emitieron a los medios un comunicado 24 horas después mostrando su apoyo a su colega de andanzas. Él simplemente quiso decir que «los padres son los reyes de la casa». Pero ya era demasiado tarde. Lo peor de todo esto es que entre los chascarrillos inofensivos o de corte más irónico se colaron reacciones racistas y xenófobas.

El Gaspar de Santa Fe (Granada)

En este caso, la barrera idiomática no podía ser impedimento para romper las ilusiones de los niños. Y es que el Gaspar de Santa Fe destiló todo su lirismo en el discurso para ponderar el papel de los progenitores, pero rompiendo una vez más los sueños de los más pequeños como un elefante en una cacharrería.

Cargando reproductor ...

El escenario era similar: plaza abarrotada de críos después de la cabalgata. Y ahí llegó Gaspar intentando exhalar el discurso más original posible: «Todos sabemos quiénes eran los Reyes Magos. Los Reyes Magos eran tres, pero los que nos echaban los regalos eran dos. Una madre y un padre».

Da la casualidad de que el discurso era más largo de lo que se terminó por escuchar, ya que el encargado de los micrófonos cortó por lo sano con diligente diplomacia.

El camello desplomado de La Laguna

En Canarias, inmersos con los debates del uso de animales en la cabalgata -encarnizado, por cierto, en las redes sociales-, acaparó la atención el episodio del camello «desplomado» en el itinerario de La Laguna.

La escena fue filmada por varios asistentes, y las reacciones tanto de colectivos como de grupo políticos no se hizo esperar. «El maltrato animal no le resulta gracioso a nadie, ni tan siquiera a los niños», aseveró leales.org, que concluyó, en un comunicado, que «no es necesario el uso y maltrato de animales en actos festivos».

Madrid: entre ropajes, pictoplasmas, canciones y reciclado

Las peripecias de los Reyes Magos por la capital de España son dignos de mención. Ya en 2016, los ropajes de la expedición procedente de Oriente, criticado furibundamente por la oposición, hicieron mella en una jornada marcado por el espíritu del reciclado. De hecho, este año se repite vestuario... Para qué gastar de más.

El famoso ropaje de los Reyes Magos en Madrid que tantas críticas suscitó en 2016. / C7.
El famoso ropaje de los Reyes Magos en Madrid que tantas críticas suscitó en 2016. / C7.

Otro de los capítulos controvertidos fue la famosa intervención de pictoplasma, uno de los personajes de la cabalgata, ante los micrófonos de TVE. Al ser preguntado desde cuándo conocía a los Reyes Magos, respondió con un lacónico «desde que conozco a mis padres».

El órdago final lo puso la música de los denominados teloneros de los Reyes, Y es que en lugar de villancicos, el cantante se marcó una versión más que personal de La Molinera. Una canción popular que, no obstante, se antojaba poco apta para menores.

«Vengo de moler de los molinos, de enmedio duermo con la molinera, y no me cobra su trabajo, no lo sabe el molinero», fueron algunas de las estrofas.

Las Palmas de Gran Canaria: El juego de barbas y de sustitutos

En la capital grancanaria, los pequeños detalles se pagan caro. La sustitución de Melchor por causas de fuerza mayor fue el punto álgido de las críticas de miles de padres que, al parecer, tenían más que reconocido el rostro del citado Rey Mago. En las redes del Ayuntamiento y del propio alcalde se multiplicaron los mensajes quejándose por el cambio. Incluso en uno de los momentos de transición, entre el acto de recepción en la zona portuaria, una de sus majestades se vio en la necesidad de colocarse la barba a contrarreloj, pero ya los ‘haters’ de las redes (los ‘odiadores’ en jerga digital) ya habían hecho trizas el atrezzo y el vestuario.

La cabalgata de la capital grancanaria fue criticado por una parte de la ciudadanía por no echarse mano de los clásicos camellos para los Reyes... pero también fue vilipendiada por el otro lado de la balanza, al emplearse al final de la expedición sin llevar carga. En cualquier contexto, el ayuntamiento salía perdiendo. / Arcadio Suárez.
La cabalgata de la capital grancanaria fue criticado por una parte de la ciudadanía por no echarse mano de los clásicos camellos para los Reyes... pero también fue vilipendiada por el otro lado de la balanza, al emplearse al final de la expedición sin llevar carga. En cualquier contexto, el ayuntamiento salía perdiendo. / Arcadio Suárez.

Pero el aluvión de críticas -tal vez desproporcionadas- continuó con la cabalgata, al aparecer los camellos en la misma pero sin cargar consigo a sus Majestades. Para unos, se habían cargado el romanticismo de la escena. Para otros, los animales seguían sufriendo igual por el ruido y la muchedumbre, pese a que no llevaban carga alguna. Daba igual, hiciese lo que hiciese, el consistorio iba a perder igual.

  • 1

    ¿Le parece acertada la sentencia del Supremo contra los miembros de La Manada?

    Si
    No
    Ns / Nc
    Votar Ver Resultados