Piden 8 años de cárcel por distribuir material pedófilo

El fiscal ha mantenido en un juicio celebrado en la Audiencia de Madrid su petición de ocho años de prisión para un condenado en 2009 a un año de cárcel por tenencia de pornografía infantil y acusado ahora de distribuir entre 2014 y 2016 contenido pedófilo “particularmente degradante y vejatorio”.

EFE / MADRID

En el juicio, que ha quedado visto para sentencia en la Audiencia Provincial, el acusado ha dicho que no recordaba que tuviera gran parte del contenido que se le achaca, aunque ha reconocido ser coadministrador de un grupo de intercambio de archivos pedófilos.

El fiscal ha considerado probado que el procesado tenía un elevado volumen de material pornográfico "especialmente degradante" y que tenía "conciencia y voluntad" de distribuirlo a otras personas a través de servicios de almacenamiento online y del grupo de chat que coadministraba.

Por estos hechos el fiscal ha solicitado además de la pena de prisión, ocho años de libertad vigilada con obligación de participar en un programa orientativo de educación sexual y su inhabilitación durante diez años para el ejercicio de una profesión u oficio relacionado con menores de edad.

Al acusado se le incautaron tres memorias externas con más de 800 imágenes y 24 vídeos y un móvil -que se encontró escondido en su cuarto de baño- con contenido sexual pedófilo, para cuyo acopio e intercambio también empleaba diferentes servicios de almacenamiento online, según han explicado diferentes agentes de la investigación.

También han corroborado que el acusado contaba con "gran cantidad" de pornografía infantil, incluso de menores de corta edad sometidos a "escenas especialmente degradantes", y que en su ordenador encontraron "búsquedas activas" en internet de pornografía infantil.

Han explicado también que el chat grupal del que el acusado era coadministrador contaba con quince miembros que no han sido identificados y que debían "contribuir con material" pedófilo para permanecer en dicho grupo y asegurarse de que ningún miembro era "un policía infiltrado".

El germen de la investigación fue una información que llegó a la Policía Judicial desde un organismo estadounidense especializado en este tipo de delitos, que alertó de la presencia de imágenes de contenido pedófilo en una cuenta a nombre del acusado.

La defensa del procesado ha solicitado que solo se le condene por un delito de posesión de pornografía infantil al considerar que "no hay evidencia" de que el acusado distribuyera los archivos que poseía.