El profesor universitario, geriatra e internista, Pedro Paulo Marín, en la Universidad Fernando Pessoa. / COBER

Pedro Paulo Marín: «Con 80 años aún puedes ganar musculatura, escribir un libro o enamorarte»

El médico geriatra animó al alumnado de la Universidad Fernando Pessoa a percibir a la gente mayor como un desafío profesional

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

El aumento de la esperanza de vida es un éxito, pero la sociedad aún no está preparada para atender de forma integral a las personas mayores, un segmento de población que, por fortuna, crece en todo el mundo, afirma el experto en geriatría y profesor de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Pedro Paulo Marín.

Se calcula que actualmente hay en torno a 1.000 millones de personas de más de 60 años en el mundo, una población que supera a la de los menores de 5 años y, según vaticina la Organización Mundial de la Salud, en 2050 esa cifra se habrá duplicado.

Para animar a los jóvenes a enfrentarse profesionalmente a este desafío, el especialista en Geriatría y Medicina Interna chileno, Pedro Paulo Marín, ofreció una charla a los alumnos de los grados de las ramas sanitarias de la Universidad Fernando Pessoa, radicada en el municipio grancanario de Santa María de Guía. Junto al especialista en Geriatría y Gerontología René de Lamar, el experto señaló las oportunidades y retos que representa la atención integral de un sector de la población que crece, en volumen y en edad, a pasos agigantados.

«Hoy en día, la vida de las personas mayores de 80 años se diferencia mucho de la que tenían estas personas 20 años atrás. Ahora tienen acceso a programas de prevención, mejores tratamientos y más movilidad. Antiguamente pasaban más tiempo sin moverse. Ahora, las personas mayores pueden recuperar musculatura, escribir un libro, hacer poesía, viajar o enamorarse», subraya el especialista chileno y profesor de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile que en su disertación desmontó un prejuicio muy extendido sobre la fragilidad de los mayores. « Solo entre el 3% y el 10% de los mayores son dependientes. La idea de decrepitud que tenemos es un error conceptual», recalcó Marín quien asegura que estas cifras pueden incluso reducirse en la medida que se apliquen programas adecuados para evitar el deterioro físico y cognitivo.

Otro de los prejuicios más extendidos es que el envejecimiento es un lastre económico para el sistema sanitario. Sin embargo, Marín lo refuta. «Se dice que los viejos salen caros, pero eso no tiene ninguna base científica. Lo más caro es morirse», subraya.

« Las medidas de prevención siempre son eficaces», señaló el médico que animó a los estudiantes a especializarse en este ámbito. «Cuesta mucho incluir un programa de Geriatría en una facultad de Medicina. Los mayores son personas muy complejas que necesitan una atención especializada y los hospitales deberían tener unidades geriátricas de agudos», indicó el experto, quien citó como grandes retos de los sistemas sanitarios distinguir cuándo una persona debe ingresar en un hospital o en un centro de mayores, o impedir que una hospitalización puntual suponga un deterioro funcional de los pacientes por no recibir la adecuada atención.

En Reino Unido están mitigando estas carencias y cada vez existen más medios y profesionales dedicados a la geriatría. En España, por contra, no todos los hospitales tienen unidades de Geriatría y tampoco todas las universidades tienen una cátedra para esta rama. «La geriatría es una especialidad médica reconocida. Así como los niños tienen pediatras, los personas mayores necesitan geriatras. La gerontología es distinta, una parte entra en el ámbito de las ciencias básicas: estudia los mecanismos del envejecimiento, cómo funciona el organismo... Mientras que otra parte de la gerontología estudia el envejecimiento desde un punto de vista social, antropológico, económico o psicológico. Estudia el impacto en distintos ámbitos; incluso en el del diseño. Para las personas mayores abrir una puerta no es lo mismo que para un joven», abunda Marín sobre una rama a la que cada vez se dedican más doctorados y estudios de posgrado, tanto en el ámbito de las ciencias básicas como en las sociales.