El papa Francisco, en la silla de ruedas que utiliza para desplazarse por sus problemas de rodilla, junto al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. / efe

Bolaños, tras reunirse con el Papa: «Le veo en forma para seguir»

El ministro de la Presidencia asegura que el Gobierno de Pedro Sánchez comparte los valores de «diálogo y solidaridad» de Francisco

DARÍO MENOR Roma

50 minutos duró el encuentro que mantuvo esta mañana en el Vaticano el Papa y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, que calificó repetidas veces de «inspirador» su diálogo con el Pontífice, al que consideró «un hombre bueno» cuyos valores de «diálogo y solidaridad» también inspiran al Gobierno de Pedro Sánchez. Tras su conversación con Francisco, Bolaños está convencido de que son infundados los rumores de que estaría pensando en renunciar al pontificado.

«Me ha traslado que está recuperándose de su lesión de rodilla. Le veo con una fuerza y una capacidad para continuar con su pontificado fuera de toda duda. Me parece que está muy comprometido con labor que está haciendo», declaró el ministro en su comparecencia ante los medios en la embajada de España ante la Santa Sede tras su audiencia privada con el obispo de Roma.

Para Bolaños no hay duda de que Jorge Mario Bergoglio va a continuar con el «proceso de reforma que está haciendo para acercar a la Iglesia católica a la ciudadanía», pues en la conversación le transmitió que se está «recuperando bien» de los problemas de rodilla, que espera haber superado de manera completa «en las próximas fechas». Su actitud, además, es muy buena, ya que está «muy animado». «Le he visto absolutamente en forma para seguir con su pontificado», insistió el miembro del Gobierno.

Bolaños aprovechó la audiencia privada con el Papa, algo poco habitual en ministros, pues el Pontífice suele recibir únicamente a jefes de Estado o de Gobierno, para renovarle la invitación para que «cuando buenamente pueda» viaje a España. «Tiene las puertas abiertas para visitar nuestro país cuando considere oportuno», afirmó, sin querer entrar en detalles sobre una posible presencia del obispo de Roma en las celebraciones del Xacobeo o del Año Ignaciano, algo que se da ya por imposible en círculos eclesiales.

En la conversación se afrontaron algunos de los asuntos candentes de la relación entre el Gobierno de España y la Iglesia española, como la comisión para investigar los abusos sexuales a menores cometidos por eclesiásticos. Aunque Bolaños no quiso entrar en detalle, reconoció que se habló «de la relación con la Conferencia Episcopal Española (CEE)» y de la colaboración entre ambas instituciones, en la que existen «puntos de divergencia» en ciertas cuestiones que no aclaró.

El Papa, aseguró, «celebró» que existieran esas diferencias, subrayando que es en esos puntos donde resulta más importante el diálogo. «Nos ha felicitado de que la comunicación sea continua, animándonos a seguir avanzando». En opinión del ministro los grupos de trabajo conjuntos entre el Ejecutivo y la CEE «están trabajando bien», aunque hay que continuar con la labor para alcanzar «acuerdos en las próximas fechas» en algunos ámbitos que no definió.

Al ser preguntado por la cuestión de los abusos sexuales cometidos por eclesiásticos, Bolaños mostró su deseo de que la Iglesia católica «colabore» con la comisión de investigación promovida por el Defensor del Pueblo. Resultaría «beneficioso» para que la propia comunidad cristiana «esclarezca» esta lacra, evitando así «que no se repita», y también para «dar cariño y protección a las víctimas».

El ministro le regaló al Papa una copia iluminada de un extracto de las Cantigas de Santa María, realizadas por alumnos de un taller para jóvenes desempleados, azafrán de Villafranca de los Caballeros, que consideró «el mejor del mundo», dos botellas de aceite de oliva de cooperativas de Jaén y plátanos cultivados en la isla de La Palma. Estas frutas eran un gesto de reconocimiento por la solidaridad mostrada por Francisco con la población de esta isla canaria durante la erupción del volcán.