Foto de archivo de una concentración delante del Congreso de los Diputados a favor de la ley de la eutanasia. / C7

Una mujer de Lanzarote y un hombre de Tenerife, primeras personas en recibir la eutanasia en Canarias

A ella se le prestó ayuda para morir en su casa y a él, en un hospital. Al menos hay otra solicitud en las islas para acogerse al derecho recogido en la ley que entró en vigor en junio

T. ARTILES Las Palmas de Gran Canaria

Un hombre de Tenerife y una mujer de Lanzarote son las dos primeras personas a las que se les ha aplicado la eutanasia en Canarias tras la entrada en vigor de la ley el pasado mes de junio, según confirmaron ayer a este periódico fuentes de la Consejería de Sanidad. La mujer murió en su casa y el hombre en un hospital, donde donó sus órganos para que pudieran salvar vidas. Además, al menos otra persona ha solicitado en el archipiélago ayuda médica para morir, un derecho recogido en una norma que fue aprobada de forma definitiva en el Congreso en marzo.

A este derecho se pueden acoger las personas mayores de edad que padezcan una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante que cause «un sufrimiento físico o psíquico intolerable» sin posibilidad de curación o mejoría. En el caso de que el paciente no se encuentre en el pleno uso de sus facultades ni pueda prestar su conformidad libre, voluntaria y consciente debe haber suscrito con anterioridad un documento de instrucciones, testamento vital, voluntades anticipadas o documentos equivalentes legalmente reconocidos.

Canarias fue una de las comunidades que cumplió los plazos marcados en la legislación y en julio ya había creado la comisión de garantías y evaluación, el órgano formado por cinco profesionales de la medicina, dos de la enfermería y cinco juristas que tiene la última palabra para avalar o rechazar la concesión de la prestación a quienes la soliciten.

Las personas que pidan ayuda para morir deben formular dos solicitudes de manera voluntaria y por escrito, dejando una separación de al menos quince días entre ambas, pudiendo revocar su solicitud en cualquier momento o pedir su aplazamiento.

Una vez recibida esa solicitud, el médico responsable realiza con el paciente un proceso deliberativo sobre su diagnóstico, posibilidades terapéuticas y resultados esperables, así como sobre posibles cuidados paliativos, hecho que se repetirá tras la segunda solicitud.

Tras ese proceso se vuelve a preguntar a la persona si desea desistir o continuar con su solicitud. El médico responsable debe consultar entonces el caso con un médico consultor, que tiene diez días para corroborar el cumplimiento de las condiciones. Si la solicitud se ajusta a la ley, pasa a la comisión de garantía y evaluación, que toma la decisión final. En el caso de que la rechace, la persona afectada puede recurrir a los tribunales.

La ley, muy garantista, contempla el derecho del personal médico a la objeción de conciencia para no intervenir en el proceso. La Consejería de Sanidad del Gobierno canario tiene publicada en su web toda la información sobre la eutanasia y el procedimiento que regula esta prestación del Sistema Nacional de Salud, dirigida a pacientes, familiares y personal sanitario.