María Antonia Gimón, presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA). / R. C.

«Hay miedo a la recaída y ese miedo requiere tratamiento psicológico»

«Cuando una mujer es diagnosticada lo primero que se pregunta es '¿por qué a mí?'», dice María Antonia Gimón, presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA)

GONZALO CÁMARA ECHEVARRÍA

El cáncer de mama es el tumor con más diagnósticos en todo el mundo y el que más mata a las mujeres, pese a que las tasas de supervivencia se sitúan por encima del 80% de los casos diagnosticados. En 2020 se diagnosticaron en España 34.088 casos, el 30% de todos los diagnósticos por cáncer entre las mujeres españolas. «La mayoría se diagnostican entre los 35 y los 80 años», dice la presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), María Antonia Gimón. La FECMA representa a más de 45.300 mujeres afectadas por esta patología, agrupadas en 47 asociaciones en toda la geografía española.

Gimón defiende la «investigación y la innovación como garantía para avanzar en los mejores métodos y sistemas de diagnóstico». El 19 de octubre es el Día Internacional del Cáncer de Mama, y dentro de esta Federación muchas mujeres afectadas por la enfermedad y sus familias quieren alzar la voz, una vez más, en demanda de más medios para investigación y programas de detección precoz.

-¿Cuáles son las principales causas del cáncer de mama entre las mujeres?

-Todavía no están científicamente aclaradas. El cáncer hereditario es aquel que tiene su origen en alguna mutación genética y se estima que el 5-10% de los cánceres de mama son hereditarios. Dependiendo de la edad, la incidencia varía. La mayoría de los casos se diagnostican entre los 35 y los 80 años. Los estudios poblacionales coinciden en que la incidencia es de un 25% en las mujeres menores de 50 años, un 50% entre las mujeres con edades comprendidas entre los 50 y 69 años y de un 25% en las que tienen más de 70 años.

-Aproximadamente un 10% se diagnostica en mujeres menores de 40 años…

-Sí, a la Federación Española de Cáncer de Mama le preocupa el número de mujeres diagnosticadas de cáncer de mama antes de cumplir los 40 años donde se plantea la relación entre fertilidad y cáncer de mama. En todo caso, es oportuno reiterar la necesidad de disponer de registros poblacionales homogéneos y actualizados de cáncer, que permitan saber con la mayor precisión posible la realidad e incidencia de esta enfermedad.

-¿Cómo prevenir o reducir su avance en las pacientes?

-Cuando una mujer es diagnosticada de cáncer de mama, lo primero que se pregunta es ¿por qué a mí? Es verdad que algunos factores no se pueden cambiar como es el caso de la edad o los antecedentes familiares, pero lo cierto es que el cáncer de mama es impredecible, aunque hay conductas que pueden ayudar a reducir el riesgo o mejorar las posibilidades de superar los peores efectos de la enfermedad cuando ha sido diagnosticada: hacer ejercicio con regularidad, evitar el consumo de alcohol, controlar el peso, llevar una alimentación sana y variada, evitar el tabaco… Pero la mejor manera de prevenir es acudir a las citas de los programas de detección precoz. Todas las comunidades autónomas poseen programas de cribado poblacional de cáncer de mama y las mujeres deben acudir cuando son convocadas. Desde nuestra Federación defendemos la investigación y la innovación como garantía para avanzar en los mejores métodos y sistemas de diagnóstico; para desarrollar las prácticas médicas y terapias menos agresivas, más innovadoras y eficaces para el tratamiento de la enfermedad. Pero a pesar de los avances en diagnósticos y terapias, su pronóstico sigue dependiendo principalmente de la extensión de la enfermedad en el momento de la detección, de ahí la importancia decisiva de un diagnóstico precoz.

«Nuestro objetivo es trabajar para conseguir que cualquier mujer tenga una atención de calidad en todo lo relacionado con el cáncer de mama»

María antonia guimón

Presidenta de FECMA

-¿Cuál es el método más eficaz para combatirlo?

-La mamografía se ha acreditado como la prueba de cribado más efectiva. Consiguen una disminución en la mortalidad por cáncer de mama, por ello defendemos los programas de detección precoz gestionados por el sistema público de salud, con acceso gratuito, continuados en el tiempo, dotados de personal formado y de los recursos necesarios, desarrollados con controles de calidad y evaluados en sus resultados, incluyendo la participación.

-El 30% de las pacientes con un diagnóstico temprano tendrá una recaída, ¿cómo es posible?

-Las recaídas en cáncer de mama dependen de diferentes factores que hoy se siguen estudiando e investigando, porque no existe un tipo único de tumor de mama. Lo cierto es que una vez acabados los tratamientos y superados los peores efectos de la enfermedad, permanece el miedo a una recaída. En ocasiones ese miedo requiere tratamiento psicológico y las asociaciones conocemos esas experiencias. Pero padecer la enfermedad no equivale a que volverá a aparecer con iguales o peores efectos.

Disminuir la angustia

-¿Se pueden evitar estas recaídas de alguna forma?

-Las tasas de supervivencia en cáncer de mama se sitúan hoy por encima del 80% de los casos diagnosticados. El diagnóstico precoz y los avances en investigación e innovación favorecen que esos porcentajes puedan mejorar. En general, para disminuir la angustia y los miedos a la incertidumbre de una posible recaída, es recomendable acudir a las revisiones periódicas y disponer de la mejor y más veraz información y esa información es la que proporciona el oncólogo a quien hay preguntar y expresar las dudas y sentimientos de temor.

-El tabaco, el sedentarismo o incluso la contaminación, ¿pueden aumentar el riesgo?

-Hay conductas que pueden ayudar a reducir el riesgo o mejorar las posibilidades de superar los peores efectos de la enfermedad cuando ha sido diagnosticada. Se trata de defender y mantener hábitos de vida saludables, pero siendo conscientes, también, que ello no evitará totalmente la posibilidad de tener un cáncer de mama a lo largo de la vida. Los factores de riesgo para padecer un cáncer de mama son la edad, la historia personal o antecedentes familiares, la densidad mamaria, el ser portadores de genes que aumentan el riesgo de padecer ese cáncer, factores reproductivos, uso de terapia hormonal sustitutiva después de la menopausia, exposición de radiaciones ionizantes, obesidad, consumo de alcohol…

Cáncer de mama metastásico

-¿Qué demandan hoy las mujeres y familias afectadas?

-Demandamos la defensa de un Sistema Nacional de Salud universal, gratuito, de calidad y sostenible. Seguimos defendiendo los programas de detección precoz gestionados por el sistema público de salud. Nuestro objetivo es trabajar para conseguir que cualquier mujer tenga una atención de calidad en todo lo relacionado con el cáncer de mama, incluyendo en esa atención los derechos para acceder al cribado, a disponer de un diagnóstico fiable, a recibir toda la información disponible para que la paciente pueda decidir, a tener un tratamiento correcto y sin esperas innecesarias, con un control ulterior satisfactorio y a una asistencia postoperatoria, si existiera, exigente y cuidadosa.

-¿Qué reivindican ante los retrasos motivados por la pandemia?

-Es urgente que la normalidad se perciba en la atención primaria y en la hospitalaria. Hoy se debe priorizar cómo recuperar los retrasos que se han originado en las pruebas diagnósticas, en las consultas presenciales, en la cirugía no urgente y en determinados tratamientos. Esta reivindicación es extensible a todos los gobiernos de las diferentes comunidades autónomas.

-La Federación que preside es especialmente sensible a las mujeres con cáncer de mama metastásico...

-Sí, para nosotras es una preocupación y una prioridad, porque afecta a la vida personal, familiar y profesional de la paciente y ocasiona necesidades complejas. Serán la investigación y la innovación las que harán posible erradicar, o al menos controlar, el cáncer de mama metastásico.

-¿Se está avanzando con la financiación a la industria de los medicamentos que se demandan?

-Coincidimos con lo que hace unos días afirmaba la secretaria de Estado de Sanidad sobre «conjugar una visión a largo plazo que dé seguridad a los proyectos de I+D, una inversión en investigación básica pública reforzada y una regulación farmacéutica que también garantice el acceso rápido a las innovaciones terapéuticas por parte de la población». Necesitamos en España una potente industria farmacéutica comprometida con la I+D+i, desde la perspectiva de ser una referencia internacional en ensayos clínicos de medicamentos, de que el medicamento es un instrumento crítico para combatir la enfermedad y de que el sector farmacéutico español puede atraer mayor inversión internacional en investigación. Por cada euro invertido en investigación sanitaria (pública o privada), la economía genera 1,6 euros de valor añadido.

Cuidar los hábitos de salud
El oncólogo Álvaro Rodríguez-Lescure. / R. C.

Una de las principales preocupaciones de FECMA es el cáncer de mama metastásico y las recaídas de las pacientes con cáncer de mama. Algo que también comparte el doctor Álvaro Rodríguez-Lescure, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital General Universitario de Elche (Alicante), que es consciente de que hay células cancerígenas muy resistentes a los tratamientos, tanto farmacológicos como de quimioterapia y radioterapia . El experto, no obstante, incide en la importancia de cuidar los hábitos de salud, y aboga especialmente por el ejercicio físico regular combinado con una dieta adecuada. «El cáncer de mama metastásico es la parte negativa. Es más difícil de curar, aunque hay excepciones», afirma. Por ello, propone mejorar los tratamientos. »El cáncer de mama recibe mucha inversión, pero siempre será insuficiente». A su juicio, el Sistema Público de Salud debería habilitar las vías para que la investigación fuese una parte esencial del personal médico ya que, según apunta, gran parte de las inversiones en cáncer de mama dependen de las compañías farmacéuticas. «La investigación básica es la misma que hace diez años. Y no se mejora», asegura el doctor, que cree que «todo depende en gran medida de mucho voluntarismo de grupos de personas e instituciones, pero no de forma reglada».