El cambio climático trae microalgas y mucho más

06/09/2017

La afloración de microalgas que sufre casi todo el archipiélago es solo uno de muchos síntomas del calentamiento global. Así se manifestó ayer en el foro sobre el cambio climático donde la comunidad científica trabajará hasta hoy en la ULPGC para definir qué se puede hacer a nivel local para preservar los océanos.

El mar sigue siendo el gran protagonista del verano, pero esta vez para mal. El problema de las microalgas ha sido solamente un síntoma de lo que se ha venido gestando durante estos años a consecuencia del calentamiento global, y no es el único. Los casos de cachalotes varados en las costas canarias, el vertido al agua de plásticos y residuos, la desaparición de especies o el aumento de la temperatura y del nivel del mar son algunos de los frentes abiertos.

Con el objetivo de generar un documento base con estrategias locales para afrontar estas consecuencias, ayer se inauguró el foro Canarias ante el impacto del cambio climático en el Océano, al que asistió el rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el presidente de la Sociedad Atlántica de Oceanógrafos (SAO), José Juan Castro, como representantes de la organización. En el encuentro con la comunidad científica también estuvieron presentes el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y la viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno canario, Blanca Delia Pérez, quien a pesar de no concretar futuras medidas de actuación explicó que «el Gobierno sigue desde hace tiempo una ruta de trabajo».

Todos los expertos del foro, que se prolonga hasta hoy, coincidieron en que la proliferación de la cianobacteria Trichodesmium erythreaum –junto al consecuente debate sobre la depuración de las aguas en las islas– ha sido un caso sonado porque la huella es «más visible», afirmó el rector de la ULPGC. Precisamente, es la actualidad lo que ha hecho «aún más pertinente» el encuentro, que ya estaba programado desde noviembre, aunque «el debate va mucho más allá» de los casos recientes, explicó Robaina. Además, la viceconsejera salió en defensa del Gobierno al apuntar que «la situación política ha ayudado a crispar y malinformar a la ciudadanía».

Robaina calificó de «gobiernos valientes» invertir en educación e innovación ya que «nadie va venir a darnos soluciones». Para el rector, el problema de crear conciencia responde a que «a la ciudadanía se le da mal interpretar el presente», que es más confuso. «Lo hace mejor con el pasado», afirmó. La estrategia pasa por involucrar a la ciudadanía con pequeñas acciones al alcance de todos y nuevos modelos tanto en la planificación del territorio como en la moderación del consumo: la denominada economía azul, que usa el conocimiento acumulado por la naturaleza para alcanzar un mayor nivel de eficacia y que comienza por actuar localmente.

En el punto de mira siguen estando otros fenómenos como el aumento de la calima o la sequía que se vive en todo el archipiélago y que podría cambiar al otro extremo en unos años, provocando grandes precipitaciones, según los expertos.