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Siete meses de prisión por cortar el rabo a unos cachorros para venderlos

Estos hechos implican unas penas que van desde siete meses y 15 días a un año de prisión y de inhabilitación especial para ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales

EFE Las Palmas de Gran Canaria

El Juzgado de lo Penal número 1 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a dos hermanos por un delito de maltrato animal a siete meses y 16 días de prisión cada uno por realizar el corte de rabo o caudectomía a unos cachorros de perro con fines estéticos para su posterior venta.

Según ha informado en una nota el Colegio de Veterinarios de Las Palmas, personado como acusación particular en la causa, los acusados mostraron su conformidad con la pena solicitada por la Fiscalía.

La sentencia considera a los autores responsables de un delito de maltrato animal por haber provocado a los perros lesiones «que menoscabaron gravemente su salud y además con la circunstancia de causar la pérdida o la inutilidad de un sentido órgano o miembro principal».

Estos hechos implican unas penas que van desde siete meses y 15 días a un año de prisión y de inhabilitación especial para ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de estos de dos a tres años.

«Habitualmente este tipo de prácticas vienen siendo consideradas, cuando no archivadas, hechos constitutivos de delitos leves consistentes en un maltrato cruel y que conllevan penas de carácter mucho más leve como una multa«, ha señalado el Colegio de Veterinarios.

En los hechos probados de la sentencia se señala que a finales de julio de 2020 uno de los acusados, propietario de ocho canes de raza Pinscher que habían nacido en ese mismo mes y año, los entregó a su hermano, también acusado, a fin de proceder a cortar la cola de los cachorros y posteriormente proceder a su venta.

Aproximadamente una semana después de nacer los cachorros, «sin ostentar título veterinario o médico alguno y careciendo de cualquier medida sanitaria e higiénica adecuada para ello, y siendo dicha acción absolutamente innecesaria tanto por razones estéticas como sanitarias, con evidente peligro para la vida de los animales, el acusado, con la total anuencia de su hermano, procedió a la caudectomía (corte o mutilación de la cola) de los canes y posteriormente participó junto a su hermano en la venta de cuatro de ellos tras publicar un anuncio en internet«, expone la sentencia