Los nacimientos tocan suelo en Canarias y las muertes siguen al alza

En 2017 nacieron en las islas 15.675 niños y niñas, un 3% menos que en 2016 y el número más bajo de la serie histórica del INE que arranca en 1976. Hubo 15.239 fallecimientos, un 1,4% más.

Teresa Artiles
TERESA ARTILES

La baja natalidad y el envejecimiento son dos de los grandes problemas a los que se enfrenta la sociedad española, incluida la canaria. Los datos provisionales del movimiento natural de población relativos a 2017 hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) son reveladores: Canarias contabilizó la cifra más baja de nacimientos y las más alta de defunciones de este siglo, 15.676 y 15.239, respectivamente. En realidad, nunca antes se habían contabilizado, en números absolutos, tantas muertes y tan pocos nacimientos de forma oficial, teniendo en cuenta la serie histórica de INE que arranca en 1976.

El saldo vegetativo siguió siendo positivo en las islas en 2017, al igual que en las comunidades autónomas de Madrid, Murcia, Andalucía, Baleares y Cataluña, además de Ceuta y Melilla. Así, Canarias sumó 437 nacimientos más que muertes. A nivel estatal, se registró un saldo negativo de 31.713 personas.

Con respecto a 2016, el año pasado nacieron en el archipiélago un 3% menos de niñas y niños y murieron un 1,4% de personas más.

En Canarias, en 2017 hubo 15.676 nacimientos por los 18.981 registrados en el 2000, lo que supone un 17,4% menos. La cifra más alta registrada en el archipiélago en este siglo fueron los 20.672 niños y niñas nacidas de 2008, justo antes de la última crisis económica. En 1976 nacieron en las islas 27.657 bebés, 25.009 en 1880, 19.967 en 1985, 18.691 en 1990 y 16.921 en 1995.

El número medio de hijos por mujer se situó en 2017 en las islas en 1,04, la segunda tasa coyuntural de fecundidad más baja de todas las comunidades autónomas, solo superior a la de Asturias. La media estatal es de 1,31.

En cuanto a las defunciones, en 2017 murieron en las islas 15.239 personas, por las 12.030 registradas en 2000, lo que supone un 26,6% más en la comparativa entre los dos años. En 1980 fallecieron en las islas 8.573 personas, 9.456 en 1985 y 10.070 en 1990 y 10.364 en 1995.

La tasa bruta de mortalidad se situó en Canarias en 2017 en 7 defunciones por 1.000 habitantes, por 9,1 de media estatal. Solo Ceuta y Melilla registraron una tasa inferior a la del archipiélago. Según los datos del INE del año pasado, la esperanza de vida en Canarias llega a los 82,4 años, cuando la media estatal se estableció en los 83,1.

España también pierde

Según las cifras globales hechas públicas ayer por el INE, España registró en 2017 un total de 391.930 nacimientos, el número más bajo desde el año 1996, mientras que la tasa de natalidad se sitúa en 8,4 nacimientos por cada mil habitantes y es la más reducida de toda la serie histórica, que se remonta a 1976, según informó Efe. Los datos ponen de manifiesto, asimismo, la pérdida de población registrada en España durante el año pasado, con un saldo vegetativo negativo (la diferencia entre nacimientos y muertes) de 31.245 personas.

Según datos provisionales, el año pasado nacieron en España 391.930 niños, lo que supone un descenso del 4,5 % respecto al año anterior (18.653 nacimientos menos) y, desde 2008, año en que nacieron 519.779 niños y que fue el máximo en 30 años, el número de nacimientos se ha reducido un 24,6 %.

También ha descendido levemente el número de hijos por mujer, que se sitúa en 1,31 frente al 1,34 de 2016, mientras que la edad media a la hora de tener un hijo ha ascendido hasta los 32,1 años y es la más alta de toda la serie histórica.

Por su parte, durante 2017 fallecieron en España 423.643 personas, un 3,2 % más que en el año anterior, y la tasa de mortalidad se situó en 9,1 defunciones por cada mil habitantes, frente a 8,8 del año 2016. Esto implica que durante el pasado año el país perdió población, en concreto 31.245 personas (la diferencia entre nacimientos de madre residente en España y defunciones de residentes en el país), algo que ocurrió por primera vez en 2015, cuando se registró un saldo negativo de 1.976 personas, pero que previamente nunca había pasado.

En cuanto a la tasa de mortalidad infantil, ésta fue de 2,75 defunciones por cada mil nacidos vivos (423.643 fallecidos) y se mantiene por debajo del umbral del 3,0 por mil desde 2013 aunque aumenta ligeramente con respeto a 2016, cuando se situó en 2,68.