El consejero, Blas Trujillo (i), y el director del SCS, Conrado Domínguez (d), ayer, en una rueda de prensa. / EFE

La lista de espera quirúrgica crece en 3.000 personas pero la demora baja en 24 días

Hasta junio se hicieron 66.042 operaciones, 7.285 más que en el anterior semestre. La tardanza media es de más de cuatro meses

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

El plan Aborda para reducir las listas de espera ha servido para contrarrestar el impacto de las tres últimas oleadas de la pandemia de covid en el sistema sanitario de Canarias y, en los últimos seis meses, ha logrado incrementar el número de intervenciones, consultas y pruebas realizadas.

Pese a que en el archipiélago hay 27.499 personas pendientes de una intervención quirúrgica, 3.004 más que en el último semestre de 2020, el tiempo de demora se ha reducido, pasando de una media de cinco meses a cuatro meses y seis días, según los datos facilitados ayer por el consejero canario de Sanidad, Blas Trujillo, y el director del Servicio Canario de Salud, Conrado Domínguez.

Además, este periodo de tardanza es siete días inferior al registrado en la segunda mitad de 2019, antes de la irrupción de la epidemia en la escena sanitaria.

También el número de intervenciones ha crecido. En los seis primeros meses de 2021 se han realizado 66.042 operaciones quirúrgicas, lo que supone un 12,3% más que en el último semestre de 2020, cuando se efectuaron 58.757 intervenciones.

Hasta el 30 de junio, en Canarias había 5.306 personas que llevaban más de seis meses esperando a ser intervenidas, frente a las 6.512 que estaban en la misma situación al término de 2020, es decir, los pacientes con más de seis meses de espera para ser intervenidos se han reducido en un 18% en lo que va de año.

La cifra de pacientes afectados por la larga demora quirúrgica es también inferior a la del último semestre de 2019, cuando había 5.906 personas en lista desde hacía más de seis meses, 600 más que en la actualidad.

El hospital que registra la mayor espera media para una intervención es el HUC, en Tenerife, con una demora de cinco meses, mientras que los que tienen menor retraso en las intervenciones son el de El Hierro, con 55 días de espera, y seguido del Insular Materno Infantil, en Gran Canaria, con 57,8 días de demora. En el Doctor Negrín, la espera media coincide con la de Canarias, cuatro meses y seis días.

En cuanto a las consultas especializadas, este año se han realizado un total de 1.568.173, lo que supone un aumento del 16% respecto a las efectuadas en el último semestre de 2020. No obstante, actualmente en las islas hay 103.313 personas pendientes de una consulta, 1.344 menos que al inicio del año.

Las consultas de oftalmología son las que tienen mayor lista de espera, con 22.376 personas aguardando por su cita, un 3% más que al final de 2020. Le sigue la especialidad de traumatología, con 13.803 pacientes en lista de espera, si bien esta cifra se ha reducido un 22% respecto a la que había al final de 2020. Dermatología, con 13.736 pacientes en espera, es la tercera con mayor demora. En todo caso, la especialidad donde la lista de espera ha crecido más en este último semestre ha sido la de rehabilitación, con 13.274 pendientes de consulta, un 27% más que al comienzo de 2021. Además, la lista de espera para las consultas con facultativos especialistas se ha reducido en un 27% respecto a la que había al inicio de 2020, antes de la pandemia, con un total de 141.386 pacientes pendientes de cita.

En lo que va de año, un total de 60.811 pacientes han entrado en el sistema de listas de espera, que en este periodo ha registrado 59.136 salidas.

Reto complicado

Pese al aumento de la actividad sanitaria, tanto en el número de consultas, de intervenciones y de pruebas diagnósticas, el programa Aborda aún está lejos de los objetivos trazados para final de 2022, reducir la lista de espera en un 30% y el tiempo de demora a un máximo de tres meses y, en el caso de los pacientes oncológicos, a un mes como tope. «El plan es una estrategia para dar respuesta a la problemática de las patologías no covid. Es una preocupación que tenemos porque la pandemia tapa el resto situación sanitaria de todos esos pacientes y estamos en la obligación de atender y proteger su salud», subrayó Trujillo sobre esta iniciativa que ha supuesto la creación de distritos únicos para derivar a pacientes a hospitales de su área de salud si el de referencia está saturado, como ha ocurrido en dos ocasiones en La Candelaria, la ampliación de los horarios de tarde para consultas, operaciones y pruebas diagnósticos, así como la priorización de las actividades y especialidades que arrastran más demora. Además, este plan se ha traducido en la contratación de 2.160 personas para afrontar el verano; 57 facultativos especialistas, 780 enfermeros, 670 auxiliares de enfermería, 300 celadores, 207 técnicos especialistas, 98 auxiliares administrativos, 16 fisioterapeutas y 22 telefonistas, precisó Domínguez.

El programa, en el que de momento se han invertido 40 millones de los 200 previstos hasta 2022, ha servido para afrontar la compleja situación sanitaria generada por las tres últimas olas pandémicas. «Este mes ha sido muy complicado, sobre todo en Tenerife, con las camas de críticos con una presión importante. Aunque las operaciones quirúrgicas no se han parado, sí que ha habido una ralentización este mes. Confiamos en que los resultados en diciembre sean mejores», aseguró Trujillo en rueda de prensa.

Sobreesfuerzo

«Tenemos que estar muy satisfechos y orgullosos del sistema canario de la salud», manifestó el consejero, quien destacó la entrega del personal del Servicio Canario de Salud.

Por su lado, el director del SCS agradeció expremente el esfuerzo realizado por el personal de los hospitales tinerfeños que ha tenido que trasladarse de un centro a otro para cubrir las necesidades asistenciales, tanto en patologías urgentes como oncológicas.

Domínguez reconoció que el aumento de la presión en las unidades de cuidados intesivos compromete la actividad quirúrgica, salvo las operaciones oncológicas y urgentes que no se han interrumpido.

Además Trujillo precisó que esta ocupación de camas de críticos, en su mayoría, corresponde a pacientes covid no vacunados. «El hecho de no vacunarse conlleva un riesgo importante», subrayó el consejero.