El centro de salud de Camarena, lugar donde ocurrió el suceso. / sescam

Incapacita a un médico por una paliza y elude la cárcel

La sentencia, que será recurrida por el Colegio de Médicos de Toledo, valora que el agresor había bebido alcohol y consumido drogas y sólo le condena a ingresar en un centro de desintoxicación

J.M.L.

La Audiencia Provincial de Toledo ha condenado a un hombre de 33 años a su internamiento en un centro de desintoxicación después de que en 2018 propinara una brutal paliza con una barra de hierro a un médico que había acudido a su domicilio. El facultativo sufre aún graves secuelas y no ha podido reincorporarse a su puesto de trabajo en el Centro de Salud de Camarena (Toledo).

La sentencia considera que el agresor actuó de forma tan violenta porque se encontraba bajo la influencia del alcohol y las drogas y le obliga a ingresar en un centro especial durante 15 años si bien podría salir de él si su evolución es buena.

El Colegio de Médicos de Toledo, que se había personado como acusación particular junto al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha puesto el grito en el cielo a raíz de esta resolución judicial y ha anunciado la presentación de un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. Las acusaciones particulares habían solicitado durante el juicio una pena de entre 14 y 15 años de prisión por asesinato en grado de tentativa y atentado contra autoridad pública pero la fiscalía pidió que el acusado pudiera eludir la cárcel a cambio de su internamiento en un centro de deshabituación de drogas y alcohol.

Por ello, el Colegio de Médicos va a solicitar que no se aplique la causa de inimputabilidad por intoxicación de alcohol y drogas o que se le aplique la eximente incompleta, lo que implicará su ingreso en prisión, ya que estima que el agresor era perfectamente consciente de lo que hacía.

Barra de hierro

Los hechos ocurrieron el 14 de junio de 2018 en Camarena. El médico, Juan Antonio Alcázar, que actualmente tiene 58 años, acudió junto a una enfermera a una urgencia en un domicilio particular porque un joven había agredido a su padre. Al llegar a la casa, el joven lo recibió a golpes con una barra de hierro causándole un traumatismo craneoencefálico severo. El médico llegó a estar en estado crítico durante varios días pero se recuperó aunque hoy padece importantes secuelas que le impiden recuperar su profesión y el normal desarrollo de su vida.