Blas Trujillo, ayer en el pleno del Parlamento de Canarias. / EFE

Los hospitalizados con alta, un grave problema de futuro

Ya se han derivado a 401 mayores y hay aún 350 en los hospitales. Trujillo advierte de que el problema no se resolverá ni en meses ni en años

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Un total de 401 personas han sido derivadas desde el pasado mes de marzo a centros sociosanitarios desde los hospitales canarios donde permanecían ingresadas tras recibir el alta por precisar cuidados continuados y no poder regresar a sus casas.

Sin embargo, aún quedan otras 350 personas en camas hospitalarias a la espera de una plaza sociosanitaria, según indicó ayer el consejero canario de Sanidad, Blas Trujillo, en una comparecencia parlamentaria donde alertó de la gran envergadura de este problema. «Esto nos va a llevar mucho trabajo. No se resuelve ni en meses ni en los próximos años por la cronicidad de los enfermos y porque el envejecimiento de la comunidad autónoma va 'in crescendo'», advirtió el responsable regional en materia sanitaria.

Desde el pasado marzo, cuando se puso en marcha la orden de derivación conjunta de Sanidad y Derechos Sociales, 337 personas -un 84% del total- han sido trasladadas a centros concertados y un 16% -64- a centros públicos, precisó Trujillo, quien calificó este asunto como «uno de los más importantes» de la agenda social y sanitaria.

«Tenemos a 350 personas hospitalizadas a la espera de un recurso social en una situación que tensiona al sistema hospitalario y a todos. La solución no es fácil por la falta de recursos para derivarlos», reconoció Trujillo quien compareció a petición del diputado popular Miguel Ángel Ponce.

«En menos de diez años, uno de cada cinco canarios tendrá más de 60 años», señaló Ponce sobre un problema que contribuye a saturar las urgencias hospitalarias por la falta de camas para los nuevos ingresos.

«Hay personas viviendo en los servicios de urgencia. El problema de los pacientes en los pasillos no es un tema puntual, como decía el señor Baltar cuando era consejero», señaló Ponce quien afirmó que hay personas que llevan más de un año ingresadas en un hospital con alta médica.

Sobre este aspecto y respondiendo a una pregunta de la diputada María Esther González de Nueva Canarias, Trujillo reconoció que incluso con la liberación de las 350 camas hospitalarias ocupadas por personas con alta médica las urgencias hospitalarias seguirán congestionadas. «El tema es mucho más complejo», señaló el consejero sobre el colapso que está experimentado los servicios de urgencias por la falta de camas hospitalarias.

«Necesitamos un plan y una estrategia. La situación se está haciendo inaguantable», subrayó el diputado popular y neumólogo del hospital Doctor Negrín, que pidió buscar fórmulas para integrar en una sola red camas hospitalarias y sociosanitarias.

Trujillo tomó el guante y lo lanzó a los parlamentarios a los que invitó «pensar y repensar» un modelo asistencial que, «tal y como está estructurado, no está dando respuesta a la situación de hoy» ni podrá darla en el futuro ante la creciente demanda.

Además, les recordó que se trata de un problema sociosanitario que requiere de una acción coordinada con las administraciones locales. En su opinión, la asistencia a las personas con enfermedades crónicas y dependencias «requiere de una organización de redes de atención y estructuras que supere la tradicional división del los sistemas sociales y sociosanitarios».