Patricia Horrillo, ayer, en la jornada de clausura del Seminario sobre Ciberfeminismo, en la Casa de Colón. / COBER

Horrillo: «La Wikipedia es una herramienta del siglo XXI con las desigualdades del XX»

El sesgo de género afecta a la enciclopedia y solo el 20% de las biografías son de mujeres. La experta da un taller para crear entradas sobre ellas

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

La Wikipedia, esa enciclopedia libre construida por cualquiera que se preste a documentar un lugar, un hecho o un personaje histórico, no se libra del sesgo de género.

«Es una herramienta del siglo XXI con las desigualdades del siglo XX. La Wikipedia no es una enciclopedia libre de la mochila que llevamos», sostiene la experta en comunicación y redes sociales, Patricia Horrillo, quien ayer participó en el primer Seminario sobre Ciberfeminismo, organizado por la Casa de Colón.

La brecha de género de este fondo documental, realizado de forma colectiva, anónima y altruista, es evidente. Solo un 20% de las biografías que contiene son de mujeres. Una circunstancia que, según Horrillo, responde a dos motivos; que la mayor parte de los editores de contenidos son hombres y que es difícil encontrar fuentes documentales para elaborar las biografías de mujeres, ninguneadas de forma sistemática. «La invisibilidad en la vida pública de las mujeres impide la construcción de sus biografías y afecta directamente la posibilidad de documentarlas», relata la ciberactivista feminista que cita el ejemplo de la biografía de la nobel de Física de 2018, Donna Strickand, una página que fue invalidada por la enciclopedia online porque era autoreferencial. «En cuanto le dieron el premio y empezó a dar entrevistas, fue fácil documentarla», recalca.

La experta conduce el sábado un maratón para incorporar perfiles de mujeres canarias a la enciclopedia colaborativa

Pero este no es el único sesgo de género de la enciclopedia colaborativa. «La mayoría de quienes editan la Wikipedia responden al perfil de hombre blanco y solo el 13% son mujeres», afirma la experta, que no duda en calificar a estas personas como una nueva elite. «De los 567 millones de hispanohablantes, solo 4.500 son editores», apunta.

Sin embargo, este proyecto de documentación colectiva aspira a ofrecer una narración de la historia desde una óptica múltiple. Por eso, este sábado, Horrillo conduce en la Casa de Colón la II Editatona Gran Canaria, un maratón de creación de contenidos de Wikipedia con un doble fin; incorporar perfiles de mujeres canarias y paliar la escasez de editoras. Para participar, basta proponer figuras a reseñar e inscribirse en editatonagrancanaria.com

Horrillo atribuye la falta de editoras a un ambiente digital hostil, una apariencia poco intuitiva que dificulta el manejo de la herramienta y la falta de tiempo libre por la dedicación a los cuidados.

«En los debates y discusiones sobre la relevancia de un artículo suele haber una hostilidad sutil, que puede convertirse en una persecución inaguantable y eso provoca miedo en las nuevas editoras a verse cuestionadas», dice. De hecho, un editor le llegó a espetar que un hombre por ser futbolista o árbitro ya es suficientemente relevante para estar en la Wikipedia. En el caso de los artículos sobre mujeres, «si no están bien armados, pueden marcarlos para ser borrados». Entre los editores no hay más misoginia más que en el resto de la sociedad, pero lo cierto es que «la cantidad de referencias exigidas para justificar un artículo sobre una mujer es mayor», dice Horrillo que, desde su proyecto Wikiesfera, las anima a disfrutar reescribiendo una historia contada, hasta ahora, por hombres.