El coordinador científico del Instituto Volcanológico de Canarias, Nemesio Pérez. / DA/F. Pallero

«La gestión del peligro por los gases volcánicos es francamente mejorable»

El coordinador del Instituto Volcanológico de Canarias ha sido el principal vigía de los gases volcánicos durante todo el proceso eruptivo de La Palma. En este cuestionario mide sus palabras y explica el papel del Involcan en la crisis

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Tras cuatro meses del fin de la erupción de La Palma, se siguen registrando valores muy altos de dióxido de carbono en zonas costeras que impiden el regreso de los vecinos a sus casas. Para resolver nuestras dudas recurrimos a toda una autoridad en gases difusos, el veterano vulcanólogo Nemesio Pérez, coordinador científico del Instituto Volcanológico de Canarias ( Involcan).

- ¿Por qué los vecinos de esa parte de la costa no pueden volver a sus casas? ¿Se aprecia una disminución en las emisiones?

- En el interior de las plantas bajas (a nivel de calle) de los edificios de la zona de Puerto Naos se registran concentraciones anómalas de dióxido de carbono (CO2) de origen volcánico que representan un potencial peligro para las personas. En una de las estaciones de monitorización se observa una cierta tendencia descendente, pero esta observación debe ser refrendada en otras estaciones.

- ¿En el edificio volcánico estos niveles son igual de altos? ¿Qué tipo de emisiones se dan allí?

- La peligrosidad del CO2 tiene que ver más con su potencial acumulación en zonas pobremente ventiladas donde llegan a alcanzar concentraciones relativamente altas que generan una disminución de la concentración de oxígeno (O2) en el aire. En el caso del edificio volcánico generado por esta erupción, la peligrosidad de los gases está más relacionada con la presencia de gases volcánicos ácidos como el dióxido de azufre (SO2) en el aire, lo que nos exige llevar máscaras de gases ácidos para poder realizar tareas de investigación en el interior del cráter.

- Se están haciendo excursiones a las proximidades del cráter mientras los vecinos no pueden acceder a sus explotaciones y casas, ¿por qué sucede esto?

- Las excursiones a las proximidades del edificio volcánico no conllevan un riesgo relacionado con el peligro de los gases volcánicos debido a la distancia que hay entre el edificio y el punto más cercano a la que los visitantes pueden acceder. El caso de las explotaciones en Las Hoyas es muy diferente, porque en algunos puntos muy concretos de estas explotaciones se registran concentraciones de CO2 en al aire relativamente altas debido a la naturaleza del CO2, más pesado que el aire, y a la existencia de zonas deprimidas topográficamente que favorecen la acumulación del CO2 a pesar de estar al aire libre (exteriores). Otro caso muy distinto lo representa la peligrosidad del CO2 en el interior de las viviendas para las cuales existe un criterio científico para catalogar la calidad del aire para su habitabilidad.

- Involcan ha liderado la monitorización de los gases volcánicos durante todo el proceso eruptivo y post-eruptivo. ¿Cómo se ha realizado este trabajo?

-Involcan ha sido la única institución científica española que realizó una monitorización diaria de la emisión de los gases volcánicos, especialmente del dióxido de azufre (SO2), procedente del penacho volcánico mediante el uso de sensores ópticos remotos tipo miniDOAS en posición móvil terrestre, marítima o área; un importante parámetro geoquímico para monitorizar la evolución del proceso eruptivo. De igual forma fuimos la única institución científica española en realizar una monitorización de la composición química de los gases del penacho volcánico mediante el uso de sensores ópticos remotos tipo OP-FTIR.

- En la zona de La Bombilla y Puerto Naos se están registrando emanaciones anómalas. ¿Cómo se están monitorizando? ¿En qué zonas el riesgo es mayor? ¿Hasta qué punto son un peligro los gases?

- Se están registrando concentraciones anómalas de CO2 tanto en el exterior (Puerto Naos y La Bombilla) como el interior de edificios (Puerto Naos) que están provocando una ligera disminución del O2 en el aire. En La Bombilla y Puerto Naos hay en la actualidad 12 estaciones para la monitorización del CO2 (6 del Involcan, 4 de la DGSE-GOBCAN y 2 del IGN). En estos núcleos poblaciones existen algunas zonas que a priori presentan un mayor peligro, pero con la finalidad de realizar una zonificación más de detalle el Involcan tiene previsto poner en marcha una red de monitorización con 40-60 puntos de observación en el interior de los edificios de Puerto Naos (planta baja a nivel de calle) cuyos propietarios quieran colaborar con el Involcan para mejorar la gestión de este peligro volcánico.

-Pasados cuatro meses del fin de la erupción ¿ha bajado la percepción del riesgo entre la población del Valle de Aridane?

-No me canso de decir que esta erupción tiene que marcar un antes y un después en la gestión del riesgo volcánico en Canarias, y fiel a este compromiso el Involcan está trabajando -en colaboración con diferentes sectores de la sociedad- en la elaboración de la 'Estrategia Canaria para la Reducción del Riesgo Volcánico'. Llevo años diciendo que el riesgo volcánico en Canarias está aumentando.

Nemesio Pérez, al borde del cráter, en un vídeo difundido por Involcan.

- ¿Qué opina de la gestión realizada sobre el peligro de los gases durante este proceso volcánico?

-La gestión del peligro relacionado con los gases volcánicos tanto durante el nivel 2 como el nivel 1 de esta emergencia volcánica es francamente mejorable. No se ha ponderado como se debiera las opiniones de todas aquellas personas que se han manifestado sobre este asunto, y eso ha generado y genera problemas.

- En esta fase posteruptiva, ¿con qué frecuencia se reúne el comité científico del Pevolca para compartir los datos sobre la vigilancia volcánica de La Palma?

-Cada 15 días a petición del Comité Asesor del Peinpal (Plan de Emergencias Insular de La Palma).

- ¿Se han delimitado las funciones de cada una de las instituciones participantes en el comité?

- En la actualidad el IGN es la entidad que tiene las competencias sobre la observación, vigilancia y comunicación de la actividad volcánica en el territorio nacional y determinación de los riesgos asociados, función que ha sido asignada por un Real Decreto del 2004 promovido por un TAC de la Administración General del Estado que no fue consensuado con la Comunidad Autónoma de Canarias a pesar de que la gestión del riesgo volcánico es una competencia compartida entre el Estado y Canarias. El resto de las instituciones que formamos parte del Comité Científico aportamos nuestras capacidades y conocimientos para asesorar a los responsables de la emergencia.

- Después de ocho meses asesorando a los gestores de la emergencia, ¿cómo es el ambiente en el comité? ¿Se han limado las asperezas surgidas en la erupción submarina de El Hierro?

-Prefiero no hacer comentario alguno en relación a esta pregunta.

- ¿Qué ha sido lo más positivo y lo más negativo de este trabajo conjunto?

- Todas las muestras de cariño y apoyo recibidas de la población hacia nuestro trabajo, no solo realizado durante esta emergencia, sino el reconocimiento de la sociedad por todos esos años que llevamos sacando los volcanes a la calle para contribuir al arraigo de una mayor cultura de la prevención que de la emergencia en nuestra sociedad. Recibir el premio Teide de Oro 2021 por esta labor nos llena de orgullo. Igualmente nos sentimos muy orgullosos de haber sido la institución científica española en esta emergencia volcánica de mayor reclamo para la comunidad científica internacional, promoviendo la presencia de 179 investigadores de 70 universidades e instituciones científicas extranjeras de 20 países.

- ¿Esta experiencia servirá para corregir defectos en el futuro?

- Espero y deseo que sí, pero al mismo tiempo me acuerdo de un proverbio japonés que dice que una 'calamidad ocurre cuando se ha olvidado la anterior'. El Involcan estará ahí para minimizar el efecto de la memoria frágil del ser humano.