Imagen de archivo de dos enfermeras preparando dosis de vacunas contra la covid para administrarlas a dependientes en sus domicilios. / COBER

Los expertos, optimistas frente a la evolución del virus y a favor de una desescalada progresiva

Confían en que sea posible convivir con el virus. Abogan por proteger a las personas vulnerables y normalizar la vida de las menos susceptibles

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

Como las hojas de los árboles en otoño, las restricciones anticovid van cayendo de a poco en todo el país y también en Canarias. La sexta ola, la más expansiva de todas, languidece tras cosechar medio millar de víctimas en las islas, casi un tercio de las muertes causadas por el virus en el archipiélago, y sembrar unos 190.000 contagios confirmados. Sin embargo, la menor virulencia de la covid, cuya letalidad ha disminuido notablemente, invita a los expertos al optimismo respecto al futuro de la epidemia.

«Estamos por buen camino. La incidencia ha ido disminuyendo, sobre todo la ocupación hospitalaria», comenta la la catedrática de Microbiología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), María del Mar Tavío, quien basa su optimismo en «el altísimo procentaje de población vacunada». Esta coyuntura permite prever un horizonte tranquilo, al menos, hasta el próximo invierno, cuando la pandemia podría repuntar como sucede con otros virus estacionales. «El otoño-invierno puede influir de manera decisiva en la evolución del virus. Hay que estar atentos a lo que ocurra en el hemisferio sur», apunta.

Tavío ve con buenos ojos la paulatina eliminación de las restricciones, pero recuerda que está por ver el efecto de la subvariante BA.2 de ómicron, 1,5 veces más contagiosa que la inicial y que ya supone un 36% de los casos analizados en Canarias. «Todos los datos apuntan que lo más importante es proteger a la población más vulnerable», señala la decana de Ciencias de la Salud de la ULPGC, que subraya que la expansión del sublinaje BA.2 pueda explicar la elevada incidencia del virus en Canarias respecto al resto del Estado.

Otro elemento que la empuja a ser positiva es el mayor conocimiento que se tiene del virus, una poderosa herramienta para el control de la pandemia.

Este ánimo lo comparte también el rector de la Universidad de ULPGC, Lluís Serra Majem. «No hay que perder el optimismo, pero no es el momento de sacar la botella de cava. La pandemia no se va a acabar de un día para otro», sostiene el especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. De hecho, cree que la desescalada debería hacerse de forma «adecuada y sin precipitaciones» y que de ello dependerá el éxito de la evolución de la pandemia y la llegada de una séptima ola.

Además, señala que aún no es el momento de eliminar mascarillas en interiores. «Lo lógico es que empecemos a retirarlas primero en los grupos menos vulnerables, como en los niños o en espacios concurridos por jóvenes».

En este punto coincide plenamente la catedrática de la ULPGC y especialista en Economía de la Salud Beatriz González López-Valcárcel. «La mascarilla, como cualquier otra medida, tiene que responder a un balance entre coste y beneficio. En los colegios el coste de llevarla es mayor que el beneficio para los niños por las dificultades para el aprendizaje del lenguaje, la pérdida de interacción y la falta de atención al profesor por no ver el movimiento de los labios. En el transporte público no tengo duda de que la usaremos mucho tiempo», sostiene la que fuera asesora del Gobierno canario en la pandemia. Además, recuerda que Canarias mantiene una transmisión alta, por lo que no se dan las condiciones para eliminar las mascarillas en interiores.

Por su lado, el director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de la Universidad de La Laguna (ULL), Jacob Lorenzo, también es optimista. «Entraremos en una situación controlable, pero no de covid cero». No obstante, señala que se desconoce la incidencia que tendrá la covid persistente entre quienes han superado la infección y que la población no vacunada, sobre todo la infantil, podría ser el origen de una séptima ola.