Incautan una plantación de marihuana en una montaña de difícil acceso de Guadalajara

Los responsables del cultivo vivían en tiendas de campaña y vigilaban las 24 horas del día

J. M. L. Guadalajara

La Guardia Civil ha desmantelado en el Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara) una plantación de marihuana que una banda cultivaba en la ladera de una montaña casi inaccesible. De hecho, sólo se podía llegar a ella a pie pues resultaba imposible hacerlo en un vehículo.

La instalación estaba situada en la ribera del río Cabrillas, en un terreno escarpado entre los pueblos guadalajareños de Megina y Chequilla, y en su interior la Guardia Civil ha encontrado 1.330 plantas de marihuana de grandes dimensiones.

La plantación era atendida por dos personas que vivían en el mismo lugar en tiendas de campaña con el fin de poder vigilarla durante las 24 horas del día. También disponían de placas solares para cargar sus teléfonos móviles y de transmisores portátiles que utilizaban para comunicarse entre ellos.

Uno de los arrestados, un ciudadano albanés de 40 años, fue detenido cuando la Guardia Civil descubrió y desmanteló la plantación. Su compañero, de 51 años y también albanés, logró huir pero fue detenido al día siguiente en la localidad de Alustante (Guadalajara). Ambos han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción de Molina de Aragón (Guadalajara) como presuntos autores de un delito contra la salud pública por cultivo de marihuana.