Borrar
El lenguaje, ese arma venenosa

El lenguaje, ese arma venenosa

Los ataques verbales cara a cara, o bien a través del teléfono, redes sociales e internet, y sobre todo, por mensajería rápida como el wassap, constituyen una amenaza latente a la que se debe poner remedio de manera inmediata

Eva del Río / Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 1 de enero 1970

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

La objetividad es el nombre que se da en la sociedad patriarcal a la subjetividad masculina». Adrienne Rich (1929-2012) Poetisa, intelectual, crítica y activista feminista.

Ahí queda esa frase para encauzar uno de los males que afectan a la violencia de género. En teoría, por donde comienza todo. Por la palabra, la frase humillante, despectiva que va creciendo y genera una situación que en 1.026 ocasiones ha acabado en asesinato en España. El lenguaje es pieza clave. Y siempre está presente.

El Informe de Big Deal de 2009 sobre la utilización del lenguaje en las relaciones corrosivas ya alertaba de su poder intimidador, y es que ahora se ha visto agravado por la aparición de canales de comunicación muy invasivos como internet, ya siempre a mano en los dispositivos móviles, al igual que las redes sociales, o la mensajería rápida, estilo wassap.

El origen de todo está en como nos tratamos mujeres y hombres en nuestro ámbito sentimental. Y el quid de la cuestión está en la permisividad, dejarlo pasar, no denunciar, no actuar de manera contundente. En definitiva, pensar, tal vez soñar, que no a va suceder. Ese es el 50 por ciento del error. Cuando se permite que el lenguaje se convierta en amenazante, el potencial agresor está engendrando un asesino que no siempre es silencioso. La semilla está puesta en su concepto de como cada persona debe utilizar las palabras que conoce.

APUNTE ACADÉMICO. Una cadena de televisión empezó el telediario el pasado mes de enero con esta frase: «Si llega usted a casa y no encuentra a su mujer, no se preocupe: empezaron las rebajas». Otro titular que me llamó la atención hacía referencia a que «los médicos y las enfermeras llegaron pronto al lugar del accidente».

Estas dos frases pertenecen a Teresa Meana Suárez, profesora de Lengua y Literatura de la ESO en Valencia. Se declara feminista «desde que soy consciente de mi existencia» y aboga por una igualdad en el uso del lenguaje como primer paso para prevenir la violencia machista, según se recoge en una entrevista publicada en fundeu.es.

La profesora considera que el origen del problema está en los roles asignados a cada sexo y un exponente muy claro es el sexismo lingüístico. Lo femenino es invisible, queda falsamente englobado en lo masculino y ése es el principio de la desigualdad.

Cuando se le cuestiona si el uso de la arroba, para igualar puede ser una solución, ella es tajante en su respuesta «No. Para incluir a las mujeres hay soluciones más creativas. El objetivo es transformar la lengua para que pueda transmitir la realidad. Queremos nombrar el femenino porque existe, porque la diferencia sexual es real, no es la lengua quien la crea. Lo que debe hacer el lenguaje es nombrarla, reconocer esa realidad como paso fundamental en la lucha por nuestra existencia. No hacerlo es no respetar el derecho a esa existencia. Y por desgracia queda mucha misoginia que sataniza el feminismo por intereses, aunque cambiaron cosas porque hasta principios de los ochenta ni siquiera éramos conscientes de cómo la lengua nos discrimina, pero aún queda mucho por hacer».

Nueve datos para reflexionar

No por mucho repetirlo, deja de provocar escalofríos. Ya son 1.026 las mujeres asesinadas en España por sus parejas o sus ex parejas desde que existen registros oficiales. Entendemos por violencia de género cualquier acto de violencia física o psicológica (incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad) ejercido contra una mujer por parte del hombre que haya estado o siga estando ligado a ella por una relación sentimental aún sin convivencia. Aquí van nueve datos para conocer un poco más la problemática de la violencia de género, y sobre todo, para reflexionar.

01. En España han sido asesinadas por sus maridos, novios o ex parejas, 1.026 mujeres, desde 2003 hasta el 24 de noviembre de 2019.

02. Las tasas más bajas de violencia de género en España se dieron en Ceuta, Melilla y La Rioja según el informe del Instituto Nacional de Estadística sobre violencia de género en 2016. Y la edad media de los denunciados es de 39,5 años.

03. En 2018 la comunidad autónoma más azotada por la violencia de género en términos absolutos fue, un año más, Andalucía (con 12 víctimas), seguida de Cataluña y Madrid, según el informe del Observatorio de Violencia doméstica. La mayoría de las mujeres asesinadas aún mantenía una relación de pareja con el responsable homicida.

04. Una encuesta realizada por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE en 2014, reveló que España se encuentra entre los países europeos con menor porcentaje de mujeres víctimas de violencia sexual o física por su actual o anterior pareja. Sin embargo, en España muchas mujeres lo callan, lo justifican o lo niegan.

05. Alrededor de una, de cada tres mujeres (35%) en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida. Estas cifras son estimaciones mundiales publicadas por la OMS en su último informe de noviembre de 2017.

06. El sistema de seguimiento VioGen de la Policía tiene incluidos más de 500.000 casos. 57.096 aún están activos (2.303 más que la cifra final de 2017).

07. El Lobby Europeo de Mujeres es una ONG que trabaja para promover los derechos de las mujeres y la igualdad entre mujeres y hombres es sin duda la organización de coordinación más grande de las asociaciones de mujeres de la Unión Europea y cuenta con más de 2.500 organizaciones.

08. Dinamarca, Finlandia, Francia y Suecia tienen las cifras más altas de violencia machista en Europa; duplican las cifras de España.

09. La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género reconoce a todas las mujeres víctimas de esta lacra social y lucha por sus derechos constitucionales a la integridad física y moral, a la libertad y seguridad y a la igualdad y no discriminación por razón de sexo.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios