Educación

Un siglo de historia docente

19/06/2019

El IES Pérez Galdós inaugura un aula museo en la que expone el material didáctico y artilugios con el que el profesorado enseñaba ciencias naturales, química o arte al alumnado del centro

Después de variadas vicisitudes, el viejo instituto Benito Pérez Galdós, el primero de enseñanza secundaria de Las Palmas de Gran Canaria e inaugurado en 1925, se asentó a partir de los años 70 en el nuevo inmueble de la calle Tomás Morales, su actual ubicación. Por sus aulas habían pasado centenares de jóvenes y decenas de docentes que se adaptaban a los tiempos y las nuevas formas de enseñanza con mejores y más avanzados materiales. Ayer, el IES Pérez Galdós inauguró su aula museo, un espacio en el que muestra balanzas, pesas, cubetas, maquetas, discos, láminas y hasta un esqueleto humano real. «Es el nexo entre la historia, el pasado, y el futuro. Nos ata al pasado de la práctica docente, esto es lo que atesorábamos sin saberlo, y nos liga al futuro», dijo ayer la responsable del centro, Carmen Martín.

Efectivamente, olvidados en esas partes en las que nadie entra se encontraban todos estos objetos que se utilizaron en algún momento para impartir clases de química, de ciencias naturales o de arte y biología.

Un siglo de historia docente

«Lo más antiguo que hemos datado son unas pesas de 1930, hay una balanza de 1935, y piezas de diferentes épocas», explicó Antonio Ocón, profesor de Física y Química del instituto público.

«Todo ello forma parte de la historia del centro, ha ido pasando de una sede a otra –el centro pasó por varios inmuebles– y también tienen la huella del uso de los profesores, por eso es la historia docente del centro», añadió. De hecho, podemos ver probetas de 2 litros en lugar de las actuales de 10 o 20 ml. «En otra época era el profesor el que hacía el experimento y el alumnado miraba», comenta Ocón, «eran las prácticas de cátedra».

Un siglo de historia docente

El aula en la que se ubica el museo ha sido sometida a una renovación completa antes de que se inundara de esa historia que incluye multitud de volúmenes de texto antiguos y varias maquetas del cuerpo humano. Destaca, eso sí, un esqueleto humano, de mujer, conocido en el instituto como la Monja. Nadie sabe cómo llegó al centro ni quién es. Lo que sí parece seguro es que el esqueleto también ha hecho el periplo de mudanzas y en una de estas perdió una mano que nadie ha encontrado.

En el acto de inauguración, en el que participaron el viceconsejero canario de Educación en funciones, David Pérez-Dionis y el ex Diputado del Común Jerónimo Saavedra, se recordó a Germán Suárez como exalumno y mecenas del centro.