El congreso 'Equis. Un interrogante sobre el ser, el contexto y la educación' organizado por La Salle. / R. C.

El 77% de padres está satisfecho con la educación de sus hijos

La Salle, que cuenta con 80.000 alumnos, organiza un congreso en el que propone un nuevo modelo de educación sin libros de texto convencionales

J. M.

Madrid acoge durante este martes el congreso 'Equis. Un interrogante sobre el ser, el contexto y la educación' organizado por La Salle, institución con un centenar largo de centros en quince comunidades autónomas y que se dedica a la educación basada en los valores humanos y cristianos. La cita, que se prolonga hasta esta tarde, reúne a educadores, expertos en medioambiente, geopolítica e Inteligencia Artificial, que han coincidido en la necesidad de reiventar la educación para adaptarla a la era de la incertidumbre en que vivimos.

Durante el cónclave se han difundido los resultados de una encuesta que señala que dos de cada tres familias admiten que la tarea de educar es más difícil ahora que antes. Pese a esta dificultad, un 77% está satisfecho con la educación que reciben sus hijos e hijas. Las dudas de las familias crecen cuando se les pregunta por el futuro. Un 44% cree que la educación actual sirve para preparar para el futuro, un 35% no se decanta y un 20% cree que no sirve. Un 32% afirma que sus hijos e hijas no están preparados para elegir qué harán con su vida cuando finaliza su formación escolar, por encima del 29% que asegura que sí lo están.

Para Josep Santos, director general de La Salle Campus Barcelona – Universitat Ramon Llull, la inquietud expresada por las familias confirma la obligada reinvención del modelo educativo para adaptarlo al mundo cambiante que espera a los alumnos y alumnas: «No debemos dejar toda la responsabilidad de la innovación en educación en las administraciones públicas y la legislación. Debemos trabajar cómo nos adaptamos como educadores a ese futuro incierto, teniendo muy presente la innovación».

Desde ese convencimiento, un equipo de investigadores y docentes de La Salle comenzó hace años a investigar cómo adaptar la educación al tiempo presente, para conjugar la competencia técnica con la formación integral de la persona, y dar respuesta a los desafíos actuales. Fruto de esa investigación, nació el Nuevo Contexto de Aprendizaje (NCA), un modelo educativo que estará completamente implantado, en todas las etapas formativas en los centros de La Salle en el curso 2025/2026. El proyecto elimina los libros, los horarios, la rigidez de las asignaturas compartimentadas y las aulas convencionales.

Aprendizaje transversal

En la práctica diaria supone la desaparición de los libros de textos convencionales y su sustitución por material didáctico propio que facilite un aprendizaje por proyectos de manera transversal y experiencial. Los cambios, ya implantados en Educación Infantil y Primaria, acaban con la rígida división de horarios por asignaturas e implican la ruptura de las aulas convencionales. A los diferentes tipos de aprendizaje se une un nuevo sistema de evaluación. A las tradicionales calificaciones numéricas se suman ahora otros parámetros que valoran la evolución de la potencialidades y capacidades de cada alumno, además de sus destrezas más puramente académicas (científico-matemáticas, tecnológicas, humanísticas o artísticas).

Javier del Valle e Itziar Muniozguren, coordinadores del Nuevo Contexto de Aprendizaje (NCA) que impulsa La Salle. / R. C.

La Salle rompe de esta forma con las estructuras actuales, «desde el respeto escrupuloso a la legislación educativa», atendiendo a los criterios de evaluación, los objetivos de etapa y la adquisición de competencias que marca la Administración.

«Hemos pasado de la enseñanza al aprendizaje y de la disciplina rígida al acompañamiento»

itziar muniozguren

Coordinadora de NCA en La Salle

Itziar Muniozguren, coordinadora del equipo La Salle encargado del desarrollo del Nuevo Contexto de Aprendizaje, ha explicado cómo un grupo de educadores se conjuraron hace unos años para hacer realidad la educación en la que soñaban: «Hemos pasado de la enseñanza al aprendizaje, de la disciplina rígida al acompañamiento; de la repetición a la creación; de las paredes al espacio abierto. Hemos dejado atrás las propuestas cerradas, lo hermético, el café para todos». Un cambio de modelo que les ha permitido ver con enorme satisfacción y una ilusión contagiosa cómo alumnos y alumnas «crecen como personas críticas, responsables y solidarias».

Javier del Valle, coordinador del equipo que trabaja para la implantación del NCA en ESO, ha reivindicado el «efecto luciérnaga» en la educación, para permitir el brillo de las personas. A su juicio, «el contenido no es un problema, el reto es cómo lo mostramos de forma que sea apetecible y emocionante».

Más de 300 educadores asisten al congreso, además del secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, la presidenta del Consejo Escolar del Estado, Encarna Cuenca, autoridades educativas de las comunidades autónomas y representantes de la patronal y los sindicatos.

La Salle, una institución con 300 años de historia, 80.000 alumnos matriculados y 120 centros en España y Portugal, también ha invitado como ponentes del congreso a la psicóloga María Jesús Álava Reyes; el secretario general de Escuelas Católicas, Pedro Huerta; la presidenta del Observatorio del Impacto Social y Ético de la Inteligencia Artificial, Idoia Salazar; la expresidenta de Médicos Sin Fronteras, Paula Farias o el coronel del Ejército del Aire, Ángel Gómez de Ágreda, entre otros expertos que hablan de educar en los tiempos actuales.